En este mes de abril celebramos junto a toda nuestra comunidad mutualista y de la economía social y solidaria los primeros 400 números publicados de nuestro medio Mundo Mutual.
Nos produce una enorme satisfacción compartir este logro con nuestros más de 50 mil lectores y con las entidades Mutuales y de la ESS, que reconocen mes a mes, y año a año, a nuestro periódico como un legítimo vocero de los logros alcanzados para amplificar cada una de las noticias institucionales para que lleguen al conjunto de la sociedad.
Al mismo tiempo, es oportuno también agradecer y reconocer a los organismos públicos y colaboradores especializados que proveen de manera sistemática, detallada y muchas veces novedosa los contenidos doctrinarios, técnicos y normativos que posibilitan este dinámico camino de ida y vuelta entre los gobiernos nacionales, provinciales y municipales y nuestro sector.
En nuestro caso, como en la mayoría de los medios independientes, nuestra capacidad de dar respuesta objetiva y amplia a las necesidades de comunicación hacia todas las direcciones que vinculan a nuestro sector, está en relación directa al apoyo que recibimos.
Muchas veces nos preguntamos que sería de nuestra sociedad si las mutuales no hubiesen existido o dejaran de existir, y la respuesta ampliamente mayoritaria que recibimos es que tendría un efecto sumamente negativo al no disponer de un modelo de organización diseñada para contener las necesidades de nuestras localidades con servicios que no están regidos por la maximización del lucro, sino por el bien común.
La misma conclusión la hacemos extensiva con relación a los medios de comunicación del sector, ya que también son instrumentos decisivos a la hora no solo de “informar”, sino también de “formar” conciencia solidaria e identidad mutualista.
Tenemos aún un largo camino que recorrer juntos para llegar a más mentes y corazones honestos y solidarios, porque aún no cerramos la brecha enorme que hay entre lo que hacemos (mucho) y lo que comunicamos a nuestra sociedad (poco), dejando una ancha avenida peligrosa para que transiten propuestas seductoras individualistas y excluyentes que comprometen nuestros sueños de justicia, solidaridad y paz social.
Eladia Blázquez en la canción “Honrar la vida” nos deja uno de los mensajes más conmovedores que podemos compartir como expresión de deseos de celebrar por estos jóvenes primeros 400 números juntos:
“Merecer la vida no es callar y consentir, tantas injusticias repetidas…
¡Es una virtud, es dignidad! Y es la actitud de identidad ¡más definida!”















