A una década de su creación, la mutual de la UOCRA en Comodoro Rivadavia celebró sus 10 años de funcionamiento con un balance que combina avances significativos en servicios y beneficios, pero también el impacto negativo del contexto económico actual.
Mario Moreno, referente de la institución, encabezó la conmemoración y repasó el recorrido de la organización desde sus inicios hasta la actualidad.
“Hoy conmemoramos los 10 años desde que se formó la mutual de UOCRA. Se formó en aquel entonces una comisión formada por compañeros”, recordó Moreno al referirse al origen de la entidad, que nació como una herramienta de contención para los trabajadores de la construcción.
En sus orígenes, la organización nació con un objetivo puramente sanitario, centrada en brindar asistencia médica a los obreros de la construcción. Sin embargo, con el paso de los años, esa semilla inicial evolucionó hasta convertirse en una estructura de beneficios mucho más amplia. Actualmente, la mutual no solo gestiona ayudas de salud, sino que ha tejido una red de convenios con comercios y servicios que se extiende por Comodoro Rivadavia, Sarmiento, Esquel y el norte de Santa Cruz, facilitando desde el acceso a útiles escolares hasta descuentos en diversos rubros para las familias trabajadoras.
“En principio la mutual fue creada para ayudas de salud”, explicó el dirigente. Sin embargo, con el paso del tiempo, el crecimiento institucional permitió ampliar el abanico de prestaciones. “Hoy se encarga de un montón de cosas”, resumió.
Moreno destacó que uno de los principales logros fue la diversificación de beneficios. “Avanzamos mucho en todo, los beneficios son muchos más. Pasó de ser solo medicinal, a convenios con distintos tipos de negocios y servicios”, detalló. Esta expansión incluyó acuerdos con otras mutuales y entidades en distintas localidades de la región.
En ese sentido, remarcó el alcance territorial que logró la organización: “Tenemos convenios no solo en Comodoro, sino también en Sarmiento, Esquel y parte de Santa Cruz”. Según explicó, esta red permitió mejorar la calidad de vida de los afiliados mediante descuentos, asistencia y acceso a distintos servicios.
Además, subrayó el impacto concreto en las familias de los trabajadores. “Desde la infraestructura, los servicios y demás avances, vemos cómo esto fue impactando en los afiliados, con convenios, con útiles escolares”, señaló, marcando el rol social que cumple la mutual más allá de lo estrictamente laboral.
En cifras, la reducción es contundente. “Llegamos a ser 4.000 y hoy seremos unos 1.200”, precisó Moreno, reflejando el fuerte retroceso en la masa de socios activos. Este escenario plantea nuevos desafíos para la sostenibilidad de la mutual y su capacidad de seguir ampliando beneficios.
El balance de esta primera década deja como saldo una institución consolidada territorialmente y con una infraestructura de servicios probada, cuya misión principal para los años venideros será navegar la inestabilidad económica sin perder la esencia solidaria que le dio origen hace diez años.
Fuente: adnsur















