Hace tiempo iniciamos la publicación, mes a mes, del calendario ambiental. Es parte del compromiso que desde MUNDO MUTUAL asumimos con el ambiente, apenas un granito de arena de todo lo que puede hacerse.
Nuestra intención es que las fechas no se miren, apenas, sino que se haga consciente la importancia de que cuidemos el planeta en todos sus aspectos; y esto vale, fundamentalmente, para las generaciones jóvenes, que son las que deberán soportar las consecuencias negativas de la anomia de gobiernos que declaman su adhesión a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, y que luego no intervienen cuando el lucro irracional somete a la naturaleza a explotaciones que exceden los parámetros que pudieran admitirse, incluso con la existencia de normas y regulaciones que no se aplican.
Las mutuales son un ámbito ideal para que impulsen, en sus comunidades, la internalización de las prédicas por los cuidados ambientales, y la institución de estas fechas representan un ordenamiento ideal para propiciar actividades entre niños, niñas, jóvenes, en articulación con los establecimientos educativos respectivos.
Los dirigentes mutualistas son los que, en primer lugar, deben reconocer su rol en la sociedad, como entes privados que no tienen fines de lucro y, por lo tanto, su existencia es un factor de elevado potencial para participar activamente en la preservación ambiental.
En niños y niñas hay una disposición natural a respetar las reglas ambientales, como se verifica permanentemente que, cuando se les dice que hay que separar los residuos, desechables por un lado, y reciclables limpios por el otro, por un conjunto de razones que se les explican de manera sencilla, lo incorporan y trasladan el mensaje al interior de sus hogares.
¿Qué pasa después? Que a medida que crecen, muchos caen en el descreimiento, porque no verifican que su preocupación tenga un correlato importante en la sociedad; hay en esto una responsabilidad original de las gestiones municipales (con honrosas excepciones), que se justifican con cuestiones presupuestarias para hacer poco o nada. Y es en este punto que las organizaciones de la comunidad, como las mutuales, pueden intervenir con, al menos, campañas de difusión y actividades específicas, con mínimos esfuerzos personales y económicos.
En el mes de marzo el calendario ambiental es nutrido. No se trata de que las organizaciones sociales se ocupen de todas ellas, sino que basta con que elijan una, y la trabajen en pos de una mayor conciencia sobre lo que esa fecha significa. La incorporación, a partir de este número de MUNDO MUTUAL de breves referencias sobre el origen y significación de cada una de ellas, es simplemente un disparador para que aquellos sobre los que depositamos nuestra confianza en la conducción de nuestras mutuales, se proyecten hacia la comunidad a la que pertenecen, y a la que tienen que cuidar, protegiendo el ambiente.















