Seis consejos para evitar la suspensión de cooperativas y mutuales

A partir de las recientes medidas del INAES, Mariana Gorini repasa seis aspectos fundamentales que las cooperativas y mutuales deben atender para mantener su regularidad institucional: estatutos, balances, asambleas, actualización de autoridades, presentación de documentación y asesoramiento profesional.

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Mariana Gorini
Mariana Gorini
Contadora Pública especializada en cooperativas y otras entidades sin fines de lucro.

El jueves 22 de octubre, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) publicó la Resolución 2076/2026, mediante la cual dispuso la suspensión de la autorización para funcionar de miles de cooperativas y mutuales y estableció plazos de regularización para otras entidades.

La resolución forma parte de las acciones que está llevando adelante el organismo para actualizar el padrón nacional y verificar el cumplimiento de las obligaciones legales e institucionales de las entidades.

Para aquellas cooperativas y mutuales que todavía cuentan con posibilidades de regularizar su situación, la norma establece plazos de 30 o 60 días hábiles administrativos, según su fecha de inscripción y las condiciones previstas en los respectivos anexos.

Frente a este escenario, resulta oportuno recordar que mantener una entidad en regla requiere una gestión institucional permanente.

¿Cómo prevenir situaciones que puedan derivar en una suspensión? A continuación, seis consejos para tener en cuenta.

1. Tener el estatuto a mano y conocerlo

Lo primero que se recomienda es conocer el estatuto de la entidad.

El estatuto es la guía fundamental para su funcionamiento. Allí se encuentran las disposiciones que regulan la organización, los derechos y obligaciones de los asociados y el funcionamiento de sus órganos de gobierno, administración y fiscalización.

Al revisarlo, es especialmente importante prestar atención a la fecha de cierre del ejercicio económico, los procedimientos de convocatoria y los plazos establecidos para celebrar las asambleas.

También resulta necesario verificar cada cuánto tiempo corresponde renovar las autoridades, para determinar si durante el ejercicio deben convocarse elecciones.

2. Confeccionar los balances en tiempo y forma

Muchas entidades suelen postergar la preparación de sus balances y estados contables hasta encontrarse próximas al cierre del ejercicio económico siguiente.

Es importante evitar estas demoras.

La confección oportuna de los estados contables permite cumplir con las obligaciones legales y, al mismo tiempo, conocer la situación económica y financiera de la cooperativa o mutual.

Los balances constituyen una herramienta fundamental para evaluar la gestión, tomar decisiones y brindar información a los asociados.

Por eso, su preparación y posterior presentación deben formar parte de una planificación institucional.

3. Realizar las asambleas dentro de los plazos establecidos

La celebración de las asambleas constituye una obligación fundamental para cooperativas y mutuales.

El artículo 47 de la Ley 20.337, para las cooperativas, y el artículo 24 de la Ley 20.321, para las mutuales, establecen como regla general que las asambleas ordinarias deben celebrarse dentro de los cuatro meses posteriores al cierre del ejercicio económico.

En ellas corresponde considerar la memoria, los estados contables y los informes de los órganos de fiscalización, entre otros asuntos previstos por la legislación y el estatuto.

También deben realizarse las elecciones de autoridades cuando corresponda.

Es necesario prestar especial atención a los requisitos formales de convocatoria, los medios de comunicación, los plazos, el orden del día y las condiciones de participación y quórum.

Una asamblea correctamente convocada y celebrada contribuye al funcionamiento democrático de la entidad y al cumplimiento de sus obligaciones institucionales.

4. Mantener actualizada la información de la entidad

Otro aspecto importante consiste en mantener actualizados los datos institucionales.

Entre ellos se encuentran el domicilio legal, la composición de los órganos de administración y fiscalización y las modificaciones que puedan producirse en la organización.

En particular, cuando corresponde informar cambios en la nómina de autoridades, es necesario observar los procedimientos y requisitos establecidos por la normativa vigente.

La actualización de estos datos permite que los organismos competentes cuenten con información correcta sobre la entidad y facilita las comunicaciones y los trámites administrativos.

5. Presentar la documentación ante los organismos competentes

No alcanza con haber realizado correctamente las actividades institucionales mencionadas.

También es necesario presentar la documentación correspondiente ante los organismos de control, respetando los procedimientos y plazos establecidos.

Las cooperativas y mutuales deben cumplir con las presentaciones que correspondan ante el INAES y, según su jurisdicción, ante el órgano local competente.

Es importante recordar que existen obligaciones documentales anteriores y posteriores a la celebración de las asambleas.

Por eso, resulta conveniente llevar un registro ordenado de las presentaciones realizadas, sus fechas y las constancias de recepción.

Esta organización documental facilita el seguimiento de las obligaciones institucionales y permite acreditar los trámites efectuados ante los organismos de fiscalización.

6. Contar con el asesoramiento de profesionales especializados

Las cooperativas y mutuales cumplen un papel importante en el desarrollo económico y social de nuestro país.

Por eso, resulta fundamental tomar conciencia de que obtener la matrícula constituye solamente el comienzo de la vida institucional de una entidad.

Su funcionamiento requiere atender periódicamente las obligaciones legales, contables y administrativas.

En este sentido, es recomendable contar con profesionales especializados y actualizados en materia cooperativa y mutual, que puedan brindar asesoramiento a lo largo del año.

La asistencia profesional no debería limitarse al cierre del ejercicio económico o a la organización de una asamblea, sino acompañar regularmente la gestión institucional.

Una planificación adecuada, el cumplimiento de las obligaciones y el trabajo conjunto entre dirigentes, asociados y profesionales permiten prevenir inconvenientes y reducir el riesgo de sanciones.

La Resolución 2076/2026 también contempla mecanismos para dejar sin efecto las suspensiones cuando las entidades acreditan el cumplimiento de las obligaciones documentales exigidas y, cuando corresponde, completan la actualización de sus datos y su legajo institucional.

Mantener las cooperativas y mutuales en regla es una responsabilidad compartida que contribuye a fortalecer su funcionamiento y su continuidad.

FUENTES:

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