La histórica cooperativa láctea SanCor Cooperativas Unidas Limitada (CUL), con sede en Sunchales, atraviesa uno de los momentos más críticos de su larga trayectoria. Tras haber solicitado en febrero la apertura de concurso de acreedores, la empresa enfrenta ahora dos pedidos formales de quiebra que podrían acelerar un desenlace que parecía inevitable: uno impulsado por un grupo de exempleados y otro por los propios trabajadores activos, representados por el sindicato Atilra.
El primero de esos planteos judiciales fue presentado el pasado viernes por el abogado Aldo Regali, representante de un consorcio de acreedores integrado por extrabajadores que aceptaron retiros voluntarios en los últimos años. Según explicó el letrado, la empresa incumplió los compromisos de pago pactados en ese marco. “Siguen los incumplimientos de los denominados prontopagos acordados, mientras que frente al reclamo la empresa dice que pagó, cuando la realidad es que no pagó”, argumentó Regali a diario La Nación al fundamentar el pedido ante el Juzgado Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela.
Mientras tanto, el achicamiento de la estructura laboral continúa. En las últimas semanas se desvincularon alrededor de 370 trabajadores, en una política de reducción de personal que lleva años y que contrasta con la situación de deuda creciente con proveedores, servicios e incluso con las distribuidoras de energía.
Pese a la crisis, SanCor todavía mantiene una actividad mínima en tres plantas de Córdoba: Devoto, Balnearia y La Carlota. Allí procesa cerca de 300.000 litros de leche diarios, cinco veces más que a comienzos del año, cuando apenas recibía 60.000 litros. Sin embargo, esa producción no se traduce en la presencia de su histórica marca en las góndolas. Hoy, los productos de SanCor casi han desaparecido del mercado minorista, y la cooperativa subsiste elaborando para terceros: produce manteca Tonadita para Elcor y quesos semiduros para La Tarantela y Punta del Agua.
Fuente: https://www.todolecheria.com















