La cooperativa mendocina, de agricultura familiar, obtuvo 2 préstamos de $4 millones cada uno, con un interés de 3% y 6% anual en pesos, que fueron otorgados por CONARCOOP y FECOOTRA. Los fondos ayudarán a concretar la compra del galpón y el predio de una hectárea donde actualmente se desarrollan diferentes actividades productivas.
La Cooperativa de Productores de Agricultura Familiar y Economía Social (COOPAFES) de la localidad de Los Corralitos, del departamento Guaymallén en la provincia de Mendoza, recibió financiamiento por $8 millones por parte de la Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (CONARCOOP) y de la Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (FECOOTRA).
De ese monto, Conarcoop aportó un crédito de $4 millones a una tasa del 3% anual en pesos, provenientes de la Comisión Nacional de Microcrédito (CONAMI), dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Mientras que los restantes $4 millones fueron facilitados por FECOOTRA a través de un préstamo del 6% anual.
Los fondos ayudarán a concretar la compra de una hectárea de tierra y un galpón con oficinas, que Coopafes alquila desde hace más de 10 años.
“Al no ser nuestro, no podíamos hacer mayores inversiones y mejoras en ese galpón. El hecho de poderlo comprar, más allá de la adquisición de un bien que nos capitaliza, nos da una oportunidad de crecimiento”, destacó el presidente de Coopafes, José Antonio Beamonte.
Al respecto, explicó que el ahorro del alquiler les permitirá destinar mayor dinero a otras inversiones.
Sobre eso, comentó que actualmente cuentan con una cámara de frío donde pueden almacenar hasta 5000 litros, que equivalen a 2 equipos de camiones con distintas mercaderías.
A su vez, planean fortalecer el sistema de empaque de frutas y hortalizas frescas, como tomates refrigerados y dulce de mermelada, a partir de mejoras en el galpón.
Al respecto, destacó otros 2 microcréditos, de $300.000 y $800.000, que anteriormente también consiguieron a través de la gestión de Conarcoop, y que fueron utilizados para la plantación de tomates y la adquisición de insumos necesarios para la industrialización de la materia prima.
En ese sentido, acotó que hubo otras organizaciones sociales de la región, vinculadas a los pueblos originarios, que también se vieron beneficiadas por esta iniciativa.
Por último, detalló que la cooperativa está integrada por 60 productores asociados que trabajan desde media hectárea hasta 3 hectáreas, ya sea como propietarios o arrendatarios. También cuentan con fábricas familiares en sus propias fincas, en las que han unificado los criterios de producción.
Fuente: mendozatoday















