Contanos un poco de tu historia antes de llegar a Lince
– Inicié mi experiencia laboral como soporte técnico en una administración de consorcios en el barrio de Caballito. Allí reconocieron mi amabilidad, buen trato y destrezas comunicativas, por lo que fui promovido al área administrativa para asumir la recepción telefónica, desempeñándome como el filtro principal entre el administrador, los proveedores y los consorcistas. A los 6 meses mis responsabilidades se ampliaron cobranzao comencé a usar el software de la gestión administrativa para registrar los gastos mensuales de expensas y también pasé a reunirme directamente con consejos propietarios para firmas y operaciones de cheques. Fueron tres años de constante crecimiento profesional. Así aprendí mucho, en particular lo que tiene que ver con el trabajo con expensas, balances, etc., asistiendo a las reuniones de consorcio para saber cómo se manejaban. Lamentablemente, el salario no era muy adecuado y tuve que salir a buscar nuevas opciones laborales.
¿Ahí aparece la cooperativa de trabajo?
– En este trabajo yo había conocido a la señora Marta Vélez, que es parte del departamento de cobranzas de Lince Seguridad LTDA. Y ella me contó todo sobre la institución, la estabilidad que ofrecía y demás, si bien el rubro de la seguridad no coincidía con mi perfil laboral. No obstante, decidí presentarme en la sede. Tras aprobar la entrevista, ingresé a trabajar 15 días como retén, y después quedé como protector de un consorcio, en un cargo que ejercí durante siete años. En ese tiempo dejé una buena impresión en los coordinadores de zona como así también con la gente del consorcio, con los que quedamos en alta estima.

¿Luego vinieron más cambios?
– Hace aproximadamente tres años y medio la cooperativa abrió búsquedas internas para cubrir puestos administrativos en su nueva sede central. Me postulé, pero inicialmente no fui seleccionado. Afortunadamente, Milagros, la coordinadora del área de Capital Humano, y Gabriela, la nueva coordinadora de Dirección Técnica, me convocaron para una nueva entrevista. Y gracias a esa oportunidad hoy formo parte de este equipo de trabajo.
¿Cómo es el trabajo en la actualidad?
– Actualmente, somos cuatro personas, donde nos encargamos del proceso de habilitación asegurando el estricto cumplimiento de las normativas y las leyes de seguridad privada vigentes: la ley 12297 de la provincia de Buenos Aires, la 5688 de CABA, la 694 de la Prefectura Naval Argentina, la 20429 de Armas y Explosivos.
¿Cuál es el objetivo del equipo?
– Nuestro objetivo principal es gestionar las habilitaciones correspondientes en tiempo y forma para evitar sanciones o multas. Para eso mantenemos una comunicación fluida y constante con las áreas de incorporación y personal, sobre todo.
¿Qué conclusiones pudiste sacar en todo este tiempo acerca de la experiencia de trabajar en una cooperativa?
– Lince me brinda seguridad. Y esto del cooperativismo es algo tan grande y tan bueno que recuerdo unas palabras del coordinador general, Martín Lacal, que acerca de la conformación de Lince nos contaba que la cooperativa se había fundado por la necesidad de un grupo de personas. Y la verdad es que cuando pienso en mi caso, yo me postulé por una necesidad que me llevó a trabajar en seguridad privada cuando mi perfil era diferente. Hoy día, ya formando parte del sector administrativo, siento que los valores del cooperativismo realmente existen.
















