Agricultores Federados Argentinos (AFA) atraviesa uno de los períodos de mayor expansión de sus casi cien años de historia y prepara una nueva etapa de inversiones que podría llevar a la cooperativa hacia el bioetanol, una mayor integración logística y portuaria y nuevas iniciativas tecnológicas.
El presidente de la entidad, Darío Marinozzi, reveló que el patrimonio neto o capital propio de AFA pasó de aproximadamente US$60 millones a US$850 millones, multiplicándose por más de 14 en los últimos años.
El crecimiento estuvo acompañado por un fuerte proceso inversor. En los últimos cuatro años, la cooperativa destinó alrededor de US$170 millones a distintos proyectos y actualmente trabaja sobre una cartera de 18 iniciativas estratégicas, siete ya concretadas y once en distintas etapas de análisis o ejecución.
AFA cuenta además con alrededor de 36.000 asociados, de los cuales unos 15.000 operan activamente con la entidad, y mantiene presencia territorial en alrededor de 130 localidades. Su estructura laboral se acerca actualmente a los 1.800 trabajadores.
Una cooperativa que ganó escala sin abandonar el agregado de valor
El crecimiento patrimonial se produjo junto con una expansión considerable de los negocios de la entidad.
La facturación de AFA pasó de unos US$570 millones a aproximadamente US$2.550 millones, mientras que las ventas de insumos crecieron hasta ubicarse cerca de los US$400 millones anuales.
Al mismo tiempo, la cooperativa profundizó una estrategia de integración de la producción primaria.
Actualmente cuenta, entre otras instalaciones, con una aceitera en Los Cardos, un molino harinero en San Martín de las Escobas, una planta de alimentos balanceados en Arteaga y una planta de procesamiento de legumbres en Rueda, cuya producción llega a mercados internacionales.
La lógica, según explica la conducción de AFA, consiste en avanzar a lo largo de la cadena bajo una idea que la cooperativa resume como “de la semilla a la mesa”.
El gran proyecto del bioetanol
Uno de los proyectos de mayor escala es la construcción de una planta de bioetanol a base de maíz.
AFA presentó formalmente la iniciativa ante el Gobierno nacional durante una reunión realizada en Casa Rosada en mayo. La primera etapa requeriría una inversión superior a US$150 millones.
La planta tendría inicialmente una capacidad cercana a 400 metros cúbicos diarios de bioetanol, con posibilidad de duplicarse posteriormente hasta los 800 metros cúbicos.
El proyecto fue concebido además como un desarrollo agroindustrial integrado. A la producción de etanol podría sumarse un feedlot y, en una etapa posterior, un frigorífico, aprovechando los subproductos de la transformación del maíz para generar carne y energía.
AFA todavía analiza distintas localizaciones posibles en Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.
La cooperativa sostiene, sin embargo, que la decisión final de inversión depende de una modificación del actual marco normativo de los biocombustibles.
Marinozzi explicó que la entidad busca un esquema que permita ampliar el corte obligatorio de bioetanol y generar condiciones de competencia que hagan viable económicamente una inversión de esa magnitud. El tratamiento legislativo volvió a demorarse durante septiembre.
La conducción de AFA también planteó la posibilidad de abrir el proyecto a la participación directa de productores asociados como inversores, aunque aseguró que la cooperativa dispone de capacidad para financiar con recursos propios la primera etapa.
Timbúes y la búsqueda de una mayor autonomía logística
Otro frente estratégico está ubicado en Timbúes, uno de los principales nodos agroexportadores del país.
AFA adquirió allí un terreno de unas 360 hectáreas y posteriormente vendió aproximadamente la mitad a Terminales y Servicios (TyS), que desarrolla un puerto multipropósito.
Sobre la superficie que conserva, la cooperativa proyecta infraestructura logística para almacenamiento y descarga de fertilizantes y estudia cómo ampliar su integración portuaria.
La posibilidad de desarrollar capacidad propia de elevación de granos continúa abierta, aunque AFA también evalúa realizar el proyecto conjuntamente con otros actores del sector.
La cuestión logística tiene una escala considerable: AFA maneja actualmente volúmenes de acopio de entre 6 y 6,5 millones de toneladas, lo que le otorga capacidad de negociación frente a exportadores e industrias.
Por eso, más que hablar de un “puerto propio” ya definido, el proyecto debe entenderse como una estrategia progresiva para lograr mayor autonomía logística y eventualmente portuaria.
Tecnología, startups y una nueva generación de productores
La otra gran apuesta de la cooperativa está vinculada con tecnología, innovación y recambio generacional.
En su último Congreso Nacional de Productores AFA 4.0, realizado en Rosario, participaron más de 1.200 jóvenes vinculados con la producción y la cooperativa.
El encuentro funcionó también como escenario para presentar nuevas iniciativas.
Entre ellas aparece AFA Escala, un fondo de aproximadamente US$1 millón destinado a acompañar startups y emprendimientos vinculados con el agro y desarrollados especialmente desde el interior productivo.
La cooperativa también prepara un evento específico de tecnología aplicada al agro en un establecimiento de Pujato, proyecta una red propia de estaciones meteorológicas y profundiza su participación en iniciativas educativas y tecnológicas.
En este campo, AFA ya formalizó además su incorporación al proyecto de la Universidad Cooperativa y Mutual Argentina (UCMA), con la intención de aprovechar su extensa red territorial para generar espacios híbridos de formación que permitan estudiar carreras universitarias desde localidades del interior.
Un crecimiento que AFA busca traducir en beneficios para los asociados
La conducción de AFA insiste en que el crecimiento patrimonial no debería analizarse únicamente desde la dimensión empresarial.
La entidad elabora anualmente un Balance Social Cooperativo y mide lo que denomina Valor Agregado Cooperativo (VAC), incorporando beneficios como diferencias de precios obtenidas para los productores, bonificaciones financieras y descuentos en insumos.
Marinozzi estimó que esos beneficios acumulados rondaron los US$170 millones en los últimos años.
Su planteo sintetiza uno de los desafíos centrales del cooperativismo cuando alcanza gran escala: combinar solvencia, inversión e innovación sin perder de vista que los propietarios de la empresa continúan siendo sus propios productores asociados.
Ese desafío adquiere especial relevancia en AFA, una cooperativa de primer grado que nació en 1932 y hoy participa en actividades que van desde la comercialización de granos y los insumos agropecuarios hasta alimentos, biotecnología, energía, servicios financieros y nuevas iniciativas tecnológicas.
El próximo salto podría llegar desde el bioetanol, la logística portuaria y una nueva generación de inversiones productivas.
Fuentes
AFA – Información institucional
https://www.afascl.coop/
Puntal – AFA, un crecimiento acelerado y futuro con bioetanol, puerto y desarrollo tecnológico
https://www.puntal.com.ar/bioetanol/afa-un-crecimiento-acelerado-y-futuro-bioetanol-puerto-y-desarrollo-tecnologico-n264646
Bichos de Campo – Evolución patrimonial de AFA
https://bichosdecampo.com/en-su-ultimo-ano-como-presidente-dario-marinozzi-explica-como-el-patrimonio-de-afa-se-pudo-multiplicar-14-veces-sin-perder-el-espiritu-cooperativo/
La Capital – Entrevista a Darío Marinozzi sobre inversiones y proyectos de AFA
https://www.lacapital.com.ar/economia/dario-marinozzi-agricultores-federados-argentinos-invierte-us35-y-40-millones-todos-los-anos-n10238017.html
Presidencia de la Nación – Presentación del proyecto de bioetanol
https://www.argentina.gob.ar/node/503408
Punto Biz – Proyectos estratégicos de AFA
https://puntobiz.com.ar/negocios/afa-va-por-un-frigorifico-bioetanol-y-un-fideicomiso-contra-grandes-pooles-202682714320















