Esta nota periodística es producto del Convenio INAES – CGCyM, en busca de la visibilización de las entidades destacadas de la Economía Social y Solidaria de todo el territorio argentino.
La Asociación Civil “Construcción Colectiva para el Desarrollo Comunitario”, conocida como Instituto para la Producción Popular (IPP) nació en 2013 en la Ciudad de Buenos Aires. Su objetivo es aportar ideas y consolidar proyectos para la política económica argentina, fortaleciendo la calidad del debate público e interactuando con los agentes de la sociedad y los trabajadores, en aras de lograr un mejor nivel de vida de los que menos tienen.
Técnicamente, IPP no es un think thank ni una fundación, pero tiene muchos elementos en común con estas formas de organización civil. Se trata, en cualquier caso, de producir pensamiento crítico para la Argentina presente y futura, y de pensar la macroeconomía, la economía política y las instituciones de la República en toda su dimensión, incluida, por supuesto, la cultural. En esa línea ha llevado adelante distintos proyectos que maduraron a lo que hoy denominan “Empresas Sociales”.
En su fundación, los primeros exponentes de la institución eran unas 15 personas. A medida que el IPP fue creciendo, la cantidad aumentó y hoy cuentan con 130 miembros que realizan actividades de todo tipo, publicando textos y generando eventos de discusión siempre abiertos a la polémica.
Para la casi totalidad de los integrantes del grupo inicial del IPP, este fue el primer intento de tener algún vínculo con el mundo de la producción y el trabajo desde fuera del Estado como de la empresa, ya que la experiencia acumulada de los integrantes versa en áreas tanto públicas como privadas.
El presidente es Enrique Mario Martínez, ingeniero químico, quien fue además presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) durante dos períodos (1986 -1988 y 2002-2011); Secretario de PYMES (2002), Diputado Nacional (1999 – 2000) y decano de la Facultad de Ingeniería de la UBA (1973 -1974). Además, Martínez ha publicado columnas sobre temas vinculados con la producción y la democracia económica en diversos medios, entre ellos los diarios Página/12 y Tiempo Argentino. También impartió charlas y cursos de formación en diversos puntos del país, y es autor de varios libros sobre esta temática: Una que podamos todos (IPP, 2014), Animémonos y vamos (IPP, 2015); Vamos a andar (IPP, 2016); Ocupémonos (IPP 2018) y La Economía Popular no existe (IPP 2023).

Los miembros del IPP tienen formación profesional técnica y social, pero el común denominador entre ellos, desde el comienzo, es la búsqueda de soluciones a los problemas que impiden una vida digna a una enorme cantidad de argentinos.
Este grupo humano, abocado a la tarea intelectual, tuvo bajas y alzas. Las ágiles formas de comunicación actuales les permitieron llevar una mirada a toda la comunidad de lectores interesados, y hoy hay más personas que se identifican con el IPP en todo el país.
Todas sus propuestas y artículos teóricos se pueden leer en https://produccionpopular.org.ar/
Esta Asociación Civil, como su nombre original lo indica, es una verdadera construcción colectiva. Sus miembros, tras una década en el llano, quieren seguir sumando gente, en tanto consideran que el aporte acumulado es irreemplazable, incluyendo, claro está, además, el componente afectivo. Asimismo, persiste en el espíritu del IPP en que sus voces sean escuchadas y sus nombres convocados por las decenas de miles de coterráneos que han llegado a entender su mirada y aporte, a través de libros, documentos, videos y acciones específicas.
A tal efecto, pueden verse aquí los videos de IPP: https://www.youtube.com/@institutoparalaproduccionp6358. Y especialmente compartir este https://www.youtube.com/watch?v=9ZuQR18mYxA de Martínez en particular.
Propuestas y fundamentos
Desde el inicio, IPP se planteó analizar las cuestiones básicas de la sociedad argentina. En simultáneo sus epígonos creyeron que era necesario trabajar en el territorio, vinculándose con las formas productivas a su alcance, en virtud de que ese es el modo de aprender, cambiar las maneras de analizar las cosas y seguir de cerca los problemas, contribuyendo a modificar la injusticia social.
En efecto, el aporte de sus miembros se pensó como complementario para fidelizar un núcleo de compañeras y compañeros y tener así un ámbito de referencia con el cual debatir.
Las autoridades de IPP, lideradas por Martínez, consideran que su espacio está aún en construcción, dado que todavía no han logrado consagrar el espacio completo para el debate público. “La responsabilidad es nuestra, porque hemos difundido ideas de manera permanente, pero no hemos tenido la continuidad de convocar con intensidad al debate”, afirman en alguna de sus manifestaciones. Cabe destacar que el funcionamiento interno de la asociación es profundamente democrático y participativo.
Es importante resaltar que Martínez tiene sus libros publicados y quienes quieran interiorizarse de su obra pueden bajarlos aquí: https://produccionpopular.org.ar/bibliografia-ipp/
Las columnas publicadas en diferentes medios pueden leerse aquí: https://produccionpopular.org.ar/
Análisis crítico de la coyuntura política
En la actualidad el Ing. Martínez tiene una mirada crítica sobre la situación económica del país y la forma en que los distintos actores políticos la explican e intentan resolver. Para él, esta crisis que sufre el país por la falta de dólares tiene la misma línea causal que muchas otras sufridas en los últimos sesenta años, como consecuencia de buscar intervenir en el mercado internacional de finanzas, a partir de 1957.
En su artículo publicado recientemente en el suplemento Cash de Página 12, el autor detalla: “Eso es así hace muchos años, con breves períodos en que se estaba saliendo de una crisis anterior provocada por este problema, se importó poco, las empresas y la comunidad toda estaban en la lona y por lo tanto la inercia exportadora del campo, la minería primaria y otros pocos rubros, alcanzaron para conseguir una sensación de calma.”
Y continúa: “¿Por qué pasa esto? Porque desde hace 60 años, este país que producía localmente casi todo lo que consumía y por eso era uno de los 2 países que menos importaba con respecto a su PBI, junto con EEUU, comenzó a recibir inversiones extranjeras muy singulares: aquellas que se aplicaron a comprar empresas nacionales en funcionamiento o a desplazar a éstas, atendiendo el mercado interno. Este proceso tuvo variaciones de intensidad, pero lo concreto es que hoy el capital extranjero hegemoniza rotundamente la producción de bienes y servicios destinados a nuestro mercado interno, llegando como sabemos hasta un café, un taxi o un reparto de comida en bicicleta. Eso debería ser interpretado en el imaginario colectivo como una enorme aspiradora de divisas para enviar las utilidades al exterior, sea en forma directa o usando el dólar contado con liqui, los autopréstamos, la sobrefacturación de insumos, todo subterfugio que se quiera imaginar.”
Asimismo, afirma Martínez, “Esa es la razón original de nuestra inestabilidad cambiaria, a la que inmediatamente se suma una cadena obvia: si faltan divisas, se toma deuda, eso hace que falten más divisas, por el pago de intereses y capital, crecen los mercados negros, las operaciones tipo sálvese quien pueda y pasa a dominar el escenario la lógica financiera, que como sabemos no tiene en su horizonte ninguna consideración por la vida de la comunidad a la cual se está estrujando”.
Por lo demás, agrega: “Las empresas líderes generando inflación y el Estado acompañando ese problema y agravándolo con medidas equivocadas, son conductas límite que muestran el deterioro grave del tejido social y político. Al lado, toda la ciudadanía sumada como zombies a ese caos, haciendo cada uno lo que puede.”
Así también, Martínez recalca que: “También el capital extranjero controla buena parte de nuestras exportaciones. Aquí el análisis es diferente. Quienes tienen saldo positivo en su balanza de pagos privada, sean extranjeros o nacionales, se convierten en posibles auxilios para la escasez general del país, provocada por lo anterior. De allí a ser chantajistas hay un solo paso y es seguro que estarán en primera fila reclamando las devaluaciones como solución, cuando en realidad las exportaciones primarias no se incrementan por una devaluación, sólo aumentan los ingresos de quienes las realizan. Resumiendo: la falta de divisas es estructural, no es cuestión de una noche de verano o de una mala cosecha. Conclusión primaria: La solución no es pedir más préstamos sino cambiar estructuras y/o conductas públicas y privadas”.

Es necesario remarcar algo que el propio Martínez aclara en el video: el documento publicado en Cash no constituye un “Programa de gobierno” que pretenda dar respuesta la problemática económica que estamos viviendo. Se trata de la presentación, como lo expresa el título publicado, de una serie de reflexiones y alternativas que el ingeniero expone como resultado de su experiencia y debates con otros compañeros.
El articulo completo “Más allá de la dolarización y el ajuste. Alternativas para salir de la crisis”, con las propuestas del Ing. Martínez, fue publicado en Página 12, el domingo 30 de abril ppdo. https://www.pagina12.com.ar/suplementos/cash/30-04-202
En el siguiente link de Youtube se puede escuchar el debate y las reflexiones de una reunión de Martínez con un grupo de compañeros invitados a reflexionar sobre dicha publicación. https://youtu.be/hjcLdspbUNY
Hacer tierra
Hay cuatro ejes en los que IPP gira y sobre los que ha decidido participar de manera contundente en el espacio económico-social. Son: la alimentación; la indumentaria; la energía renovable y el medioambiente.
Allí es que concentran la búsqueda de experiencias positivas; intentan articular espacios comunitarios con problemas que intentan superar; se involucran en cadenas de valor o promueven a quienes pueden hacerlo de manera más valiosa.
En el IPP han entendido que sus interlocutores deben ser organizaciones libres del pueblo de variado tenor, como empresas, clubes, movimientos sociales, espacios políticos, cooperativas de productores o de consumidores y, además, sumar igualmente a quienes forman parte de ámbitos institucionales, sobre todo municipios.
Rutas de trabajo
A lo largo de estos 10 años de trabajo el IPP participó en distintas acciones, siempre con el mismo objetivo: hacer la realidad más justa. Las siguientes fueron las más representativas:
Abril 2015 – Deshidratador solar
Este equipo ideado para agregar valor a los productos de la agricultura familiar fue diseñado y construido por técnicos del IPP. Se trata de una secadora que utiliza tecnología solar para deshidratar frutas y verduras. De esta manera, los productos se pueden conservar por más tiempo, tanto para la venta como para el consumo propio. El desaprovechamiento de producción excedente es habitual entre los pequeños agricultores familiares. Ante la falta de acceso a tecnologías de conservación, los productos que no logran comercializarse al momento de la cosecha pierden calidad rápidamente y son descartados. Los agricultores desaprovechan cada día parte de su producción y los recursos invertidos en ella.
Desde el IPP se busca difundir esta tecnología simple, económica y sustentable entre grupos de agricultores, escuelas rurales y todos aquellos interesados en agregar valor a su producción de frutas y hortalizas. ¿Cómo lo hace?
Acercando un deshidratador a quienes lo necesitan y brindando talleres de autoconstrucción para escuelas rurales, técnicas o grupos de agricultores.


Setiembre 2016 – BONO TONATE
Fue una alternativa de pre financiamiento para una empresa familiar impulsada por el IPP y la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), a la que luego se sumaron otros quinteros.
Se solicitó el pago anticipado de 10 kilos de tomate natural a cada simpatizante de la idea de participar de una experiencia piloto ejemplificadora, para financiar la producción desde la siembra. El bono tuvo un precio inferior al del tomate que ya estaba a la venta y quedó congelado hasta su recolección. Desde fines de noviembre y principio de diciembre, cuando en las huertas se llevaba a cabo la cosecha, se pudo canjear el bono por diez kilos de tomates redondos, eligiendo el nodo (punto de entrega) donde retirarlo o acercándose hasta la quinta donde se ofrecía una visita guiada y la posibilidad de comprar otros productos. Se recolectaron y distribuyeron 30.000kilos de tomates.
Esta adaptación de la prefinanciación, que rige de igual modo en otros países, tuvo la finalidad central de apoyar a los productores primarios y enfrentar la especulación de las cadenas de valor que abusan tanto de los dueños de las huertas como de los consumidores. Existen ya, subrayan desde el IPP, experiencias similares de acortar la cadena de valor del productor al consumidor, favoreciendo la agricultura familiar en Japón, en los Estados Unidos (bajo un instrumento estatal -Community Supported Agriculture.); en Australia, Holanda, Canadá y Nueva Zelanda.
Marzo 2017 Creación de Tod@s Comen y de Más Cerca es Más Justo
Se comenzó a trabajar en la plataforma Tod@s Comen con la finalidad de distribuir alimentos secos provenientes de pequeños productores, empresas recuperadas, y cooperativas dentro de la Ciudad de Buenos Aires. Desde el comienzo se trabajó sin intermediarios, acortándose la cadena de valor, lográndose bajar costos y un mejor precio final. El conocimiento de nuevos proveedores permitió ir diversificando el tipo de producto que era posible entregar. Así fue como un grupo de personas tomó contacto con familias productoras de frutas y hortalizas y decidieron establecer nodos físicos de distribución semanal, formando Más Cerca es Más Justo. Dado su rápido crecimiento, durante la pandemia del Covid-19, decidieron trabajar en forma autónoma, independizándose del IPP.
2018 – 2019 – Tarjeta Tapalqué (Provincia de Buenos Aires)
Mediante el trabajo conjunto del intendente de Tapalqué, Sr Gustavo Cocconi, el IPP y los pequeños negocios de venta de alimentos de la zona se logró cambiar la forma de alimentarse de las personas y familias que recibían, hasta entonces, como ayuda para su subsistencia, un bolsón de alimentos secos por parte del Municipio. Con la participación de Banco Credicoop de la ciudad de Azul, que proveyó los posnet a los pequeños negocios, fue posible proveerse de alimentos frescos como frutas, verduras y carne, utilizando la Tarjeta Tapalqué.
El resultado fue exitoso: además de permitir diversificar la dieta diaria, de acuerdo a las necesidades y gustos de cada uno de los beneficiarios de la ayuda social, se logró optimizar el sistema, lográndose atender las necesidades de mayor número de personas con la misma partida presupuestaria. Teniendo en cuenta el efecto positivo de esta experiencia piloto se planeó extenderla a Municipios vecinos. El intento quedó subsumido bajo la tarjeta ALIMENTAR.
En enero 2020 el IPP comenzó a trabajar junto a INAES en la organización de Mesas de Asociativismo y la Economía Social, a lo largo de todo el país. Son estos espacios de integración local donde las cooperativas y mutuales se pueden acercar a otros espacios de la sociedad civil, como clubes, asociaciones sin fin de lucro, sindicatos y organizaciones sociales, para encontrar soluciones colectivas a los problemas de sus comunidades. Asimismo, el INAES mejoró su gestión, impulsando la creación de cooperativas con trámites más ágiles, menos requerimientos, facilitando los circuitos de comercialización.
Trabajos actuales y Planes Futuros
En el presente, IPP trabaja en dos líneas centrales, las cuales serán impulsadas, de ahora en adelante, en forma permanentes: el fortalecimiento del portal Consumo Popular Organizado (CPO) y en el desarrollo y crecimiento del proyecto Parques de Producción Social (PPS), financiado por el Ministerio de Ciencia, Técnica e Innovación.
CPO: esta empresa social distribuye insumos provenientes de pequeños productores, pequeñas empresas, empresas recuperadas, talleres y cooperativas con una lógica de servicio, sin mediar el lucro. Este proyecto, iniciado como “Todos Comen” en marzo del 2017, a través de la cual se distribuían sólo alimentos secos en C.A.B.A., se transformó en CPO, al incluir otras áreas como juguetes criollos, prendas con identidad, artesanías y productos de cuidado personal. Hoy en día los productos se hacen llegar a todo el país, con excepción de Tierra del Fuego, y con un precio uniforme.
Más información en: https://todoscomen.produccionpopular.org.ar/
PARQUES DE PRODUCCIÓN SOCIAL
El proyecto Parques de Producción Social (PPS) surge de la necesidad de aportar desde el Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación del país al desarrollo económico y social de un sector de la población con grandes necesidades desatendidas. El plan se inicia a partir de una propuesta del Instituto sobre la definición de la “Empresa Social”, un nuevo concepto productivo que pone el eje en las demandas territoriales y en la inclusión de trabajadores habitualmente excluidos del mercado de trabajo. El objetivo es organizar entramados productivos, aportando formas novedosas de gestión, organización y vinculación de las empresas entre sí y con la comunidad. Su misión es la producción y los servicios de interés de la comunidad. Su objetivo central es distinto del lucro.
El proyecto PPS propone generar trabajo, productos y servicios de calidad con empresas sustentables. Este objetivo, que representa un salto cualitativo en relación a la situación actual de lo que se conoce como la “economía popular”, no es posible sin el aporte de la ciencia, la tecnología y los conocimientos acumulados por las ciencias sociales.
Además de la atención de problemas territoriales, los PPS se proponen intervenir en las cadenas de valor generando situaciones virtuosas que tengan en cuenta a los trabajadores, la actual concentración en la producción y las dificultades para la comercialización de bienes y servicios de las pequeñas empresas.
El proyecto tiene una mirada y una propuesta innovadora y se diferencia de otras iniciativas orientadas a la economía popular en que no se trata de asistencialismo, sino de capacitar y contribuir con conocimiento para que la actividad productiva pueda sostenerse en un corto plazo sin ayuda del Estado. La pronta sustentabilidad de las empresas es un objetivo clave desde sus orígenes.
Con ese objetivo el IPP firmó un acuerdo con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), para la creación de un Centro INTI de la Producción Social, que supervisará la asistencia técnica a las Empresas Sociales y de los Parques de Producción Social de todos los Centros INTI del país
El proyecto PPS propone una manera innovadora de organizar la producción y, por lo tanto, requiere instalar un concepto diferente de empresa. Las mismas se ocuparán, entre otros, de temas sensibles como pueden ser los alimentos, la vestimenta, la vivienda, las comunicaciones virtuales o los problemas ambientales, donde se ha abandonado el concepto de servicio y prevalece el negocio y la rentabilidad.
El primer PPS ya fue inaugurado en Tafí Viejo, Tucumán. https://www.comunicaciontucuman.gob.ar/noticia/gobernacion/218885/crearon-tafi-viejo-primer-parque-produccion-social-pais
Los lineamientos del proyecto se encuentran en: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/2021/06/informe_parques_de_produccion_social_-_spypctei.pdf
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Los interesados en asociarse al IPP pueden ingresar al siguiente formulario para dejar sus datos: https://forms.gle/rXeYzU5Km47Yzg9aA
Más info: https://produccionpopular.org.ar/
Redes: https://www.facebook.com/ippccolectiva, https://twitter.com/IPPccolectiva






