lunes 29 | junio 2026
9.2 C
Buenos Aires

Mitos, leyendas y realidades

Recomendadas

Felipe Rodolfo Arella
Felipe Rodolfo Arella
Lic. en Cooperativismo y Mutualismo (UMSA). Magíster en Animación Sociocultural (Universidad de Sevilla). Ex-Presidente del CGCyM. Periodista, docente e investigador especializado en Economía Social y Solidaria, Género y Desarrollo Local.

El 24 de junio fue un día trascendente: en 1935 falleció Carlos Gardel en un accidente aéreo ocurrido en Medellín Colombia; en 1987 nació Leonel Messi.

Gardel fue un cantor popular que llegó a trascender su barrio, su país y llegar a tener fama internacional. Comenzó a cantar desde niño y con 12 años animaba reuniones familiares de los vecinos.

Messi comenzó a jugar al futbol desde niño, superó dificultades físicas y fue trascendiendo en el ámbito deportivo desde muy joven hasta transformarse en un ídolo mundial.

El primero es un mito y como tal cada día canta mejor. El otro es una realidad y en cada partido juega mejor.

Pensando esas cosas comenzaron a aparecer en mi memoria varios hechos que no sabría cómo clasificarlos pero que tienen cierta concordancia con lo comentado, y ellos se vinculan con la trascendencia de lo personal en lo social.

Veamos algunos casos:

En primer lugar el mito de Orfeo fue un mítico músico de la antigua Grecia que tocaba la lira de manera tal que calmaba a fieras y hombres los cuales acudían a escucharlo para hacer descansar sus almas. Se enamoró de Eurídice, quien murió mordida por una víbora y pasó al inframundo, de donde Orfeo fue a rescatarla venciendo dificultades con su música.

La figura de Orfeo y su arte musical trascendieron el tiempo y la encontramos en numerosas obras de arte, como la película Orfeo negro, dirigida por Marcel Camus.

En esta película Orfeo, joven músico que vive en una favela de Río de Janeiro se enamora de Eurídice, una joven campesina que escapando de un hombre que la persigue, muere electrocutada en un depósito de tranvías. Orfeo, recoge su cuerpo y la lleva hacia su favela pero es muerto por su ex novia, Mira, quien le arroja una piedra a la cabeza, que lo hace caer por un precipicio. Ese músico popular sobrevivirá cuando su amigo Zeca encuentra la guitarra de Orfeo y comienza a tocar una melodía acompañado por su novia Yamandu y juntos caminan hacia la salida del sol.

Otra leyenda popular de sobrevivencia de un músico popular la encontramos en la novela Cantaclaro escrita por el autor venezolano Rómulo Gallegos en 1934. Es una novela poética y mística en la que se cuenta la vida de Florentino Coronado, un coplero y conocido como Cantaclaro. A través de su canto y sus viajes, la obra retrata la profunda esencia de los llanos venezolanos entrelazando la realidad, los mitos populares y el mundo sobrenatural.

Cantaclaro es la voz del pueblo y no tiene competidor, salvo cuando compite con el mismo Diablo, quien lo vence. Ese fracaso le produce la muerte y la novela termina. Pero otro autor venezolano, Alberto Arvelo Torrealba le da vida nuevamente en su poema Florentino y el Diablo. Aquí Florentino vuelve a cantar disputando con Satanás para poder salvar su propia alma.

El gaucho Santos Vega es la máxima leyenda del folclore y la poesía de nuestro país. Según la leyenda había vivido entre los siglos XVII y XIX y era conocido con el “payador invencible” que recorría los campos desafiando a otros cantores hasta que encontró a Juan Sin Ropa, que era el mismo Diablo, quien lo derrotó en una competencia que duró varios días, y provocó su muerte por tristeza. Quien mejor dio cuenta de ese personaje mítico fue Rafael Obligado ya que en su extenso poema inmortaliza a Santos Vega no solo como un cantor, sino como el alma misma de la tradición argentina frente al avance arrollador del progreso.

Estos mitos y leyendas surgen en las sociedades de remotos hechos reales que se fueron transmitiendo de generación en generación hasta plasmarse en una obra que caló fuertemente en el pueblo realimentando su ilusión y su pertenencia. Varios de los personajes aquí recogidos hoy están olvidados pero el mensaje de los autores resulta esperanzador: siempre habrá una continuidad, alguien que en otro momento hará resurgir la esperanza de superar lo anterior. Y mientras tanto aparezca, Gardel seguirá cantando cada día mejor y Messi hará el mejor gol, aunque erre un penal.

Últimas noticias

Banco Credicoop entregó un Premio Institucional

El pasado lunes 22, a partir de las 20 horas, se llevó a cabo en la filial local del...

Noticias relacionadas