Jóvenes argentinos que se destacan
En estos días en que cuatro astronautas vieron por primera vez el lado de atrás de la Luna, me parece interesante contar que Valentín Poggio y Aitana Ferreyra Denz, dos jóvenes argentinos, desde hace tiempo vienen pensando en cómo viajar a Marte y estudian para ello
Aitana

Aitana Ferreyra Denz (Foto de Prensa Institucional de UNCUYO)
Tiene veinte años y es estudiante de Ingeniería en Mecatrónica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Cuyo fue seleccionada para unirse al programa educativo “United Space School” de la Foundation for International Space Education (FISE), destinado a estudiantes de secundaria de todo el mundo. Se lleva a cabo en Houston, Texas, cerca del Centro Espacial Johnson de la NASA, donde los participantes colaboran para diseñar una misión tripulada a Marte.
La Fundación, mediante un programa de alta selección enfocado en jóvenes con vocación política, compromiso con la comunidad y fuerte interés en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, convoca a estudiantes de más de 30 países, fomentando la cooperación internacional en la ciencia espacial.
Aitana fue seleccionada por esa institución para cumplir un programa educativo e 15 días que tiene como proyecto diseñar una misión tripulada a Marte, proponiendo soluciones como la propulsión híbrida para vehículos espaciales. No es la primera vez que esta joven participa en programas de estímulo científico, ya que en 2023 formó parte del programa Mujeres Moviendo el Mundo, que le permitió visitar la NASA.
Como investigadora tiene como objetivo especializarse en la industria aeroespacial y en el estudio de agujeros negros. Todo comenzó cuando tenía tan solo 2 años de edad y preguntaba a sus padres sobre el cielo y afirma que esa curiosidad infinita desembocó en su pasión por la astronomía.
Reporteada por https://www.xataka.com.ar/ expresó que En una misión tripulada a Marte, la mecatrónica serviría para optimizar los sistemas, mejorar la seguridad, la eficiencia y la autonomía de la tripulación. Por ejemplo, en el vehículo de tránsito se puede aplicar la mecatrónica con los sistemas de control y navegación, analizar las trayectorias más óptimas, o los sistemas de corrección”. Tal la importancia que, según Aitana, tiene su carrera para alcanzar conocimientos destinados al desarrollo de una misión a Marte.
Acerca de los agujeros negros y su naturaleza, señala que lo que sabemos y lo que no sabemos de ellos ayudará a comprobar y refutar teorías sobre la gravedad, las ondas gravitacionales, la relación materia-energía, las partículas elementales y muchos temas más. “El estudio de los agujeros negros puede ayudarnos a comprender la mismísima naturaleza del espacio-tiempo”,
Valentín

Valentín Poggio (Foto de Clarín)
Cuando Valentín tenía 8 años sus padres le regalaron un telescopio dado el interés que el niño tenía por ver qué había en el cielo. A partir de entonces su curiosidad fue acentuándose noche tras noche. Estudió en la escuela técnica pública Albert Thomas, de La Plata, en la Universidad Nacional de La Plata y luego fue incorporado a la Universidad de Harvard para estudiar Física con una beca completa para estudiar Física, un logro que lo posiciona entre un selecto grupo de estudiantes elegidos a nivel mundial.
En un reportaje que le hiciera el diario La Nación el joven científico destacó que su formación en la escuela técnica de su ciudad le permitió incorporar importantes herramientas académicas muy sólidas, lo que le facilitó su vinculación con el mundo universitario. Asimismo, Valentín señaló lo importante que resulta trabajar en un mismo grupo de interés porque nadie llega solo y yo por lo menos siento que se lo debo todo a la técnica y al sistema educativo de La Plata.
Su constancia y afán de conocer le abrieron las puerta de la NASA, donde, junto a Aitana trabajó en el programa educativo “United Space School” de la Foundation for International Space Education (FISE).















