Habla Daniel Dimartino, de OLC Mendoza, Director del área de Cooperativas del Gobierno de la provincia.
Por Alejandro Galay
¿Cómo es la actualidad de las cooperativas en Mendoza?
– En Mendoza tenemos alrededor de 800 cooperativas, de las cuales hoy están en funcionamiento unas 400, y de estas solamente inscriptas en el INAES hay nada más que 152. Eso ocurre porque nosotros tenemos una ley propia de la Dirección de Cooperativas y dimos una matrícula especial hasta el 2014, por eso la diferencia en la cantidad entre la provincia y la nación.
¿Qué se puede hacer con las casi 150 restantes?
– Me interesa regularizar esa situación con el organismo nacional, dado que el objetivo es estar alineados
¿Cómo les ha afectado en particular el COVID-19
– Con la pandemia, nos pasa ahora que los programas nacionales se pierden para aquellas cooperativas que no están debidamente empadronadas
Estamos hablando de una provincia con una rica tradición cooperativista
– Mendoza tiene la particularidad de contar con grandes monstruos del cooperativismo como FECOVITA, que aglutina 26 cooperativas vitivinícolas. Se trata de un ejemplo de cooperativismo y de funcionamiento de un consorcio cooperativista. También hay cooperativas de servicios, hay 36 que brindan servicios de agua en pequeños pueblos y en el interior de la provincia.
¿Cómo se encuentran?
– Estamos precisamente intentando asistir a esas en este momento. Hay que tener en cuenta que por la situación que estamos viviendo se ha reducido mucho la recaudación. Si bien tenemos un organismo madre que se encarga de los grandes conglomerados de agua, también tenemos municipios en el interior de la pcia que manejan la distribución de agua y el servicio en general. También hay una empresa grande en Godoy Cruz, que es la Cooperativa Eléctrica, muy conocida y de larga historia. Y en el sur de Mendoza, a unos 400km, en el departamento de Alvear, una cooperativa llamada CECSAGAL, que maneja servicios como el de Internet, electricidad y agua.
¿Cuáles son los objetivos de la gestión?
– Trabajar fuertemente en vincular las cooperativas con la tecnología, un punto que nos está faltando en la provincia, y armar consorcios estratégicos para poder exportar al mundo nuestra inmensa producción agroindustrial, hortícola y vinícola. Y además queremos trabajar en base a una ley de cooperativas escolares a la que no se le ha dado por distintos motivos demasiada trascendencia en los últimos años. Este es un buen momento para prestarle atención, formar nuevos cuadros e inculcar los valores desde la escuela primaria















