El cooperativismo de servicios públicos en Argentina enfrenta desafíos sin precedentes. Entre la presión tarifaria, la necesidad de reconversión tecnológica y los complejos contextos macroeconómicos, las entidades del tercer sector se ven obligadas a reinventar sus liderazgos. Para analizar este escenario, desde Economía Solidaria dialogamos a fondo con Nahuel Otero, presidente de la Cooperativa de Consumo de Electricidad y Afines de Gualeguaychú (Entre Ríos), quien detalló las claves operativas y políticas que transformaron una realidad deficitaria en un presente con superávit, diversificación de servicios y firme proyección comunitaria.
El punto de partida: Revertir un déficit estructural con planificación
Asumir la conducción de una de las entidades más grandes de la región no fue una tarea sencilla. Al momento de la renovación institucional en 2023, la cooperativa arrastraba una compleja situación financiera y un pasivo millonario. Sin embargo, frente al diagnóstico crítico, la actual gestión contrapuso un eje metodológico fundamental: la planificación estratégica por sobre la improvisación.
“Nosotros ingresamos a la cooperativa con un proyecto armado, un plan estratégico que íbamos a aplicar. Sabíamos perfectamente hacia dónde íbamos”, define Otero. La receta inicial combinó una estricta austeridad en la administración económica y financiera con un replanteo integral de los procesos internos. Un ordenamiento que, potenciado por el sinceramiento de los cuadros tarifarios a nivel provincial y nacional a través del EPRE, permitió a la institución recuperar rápidamente una sólida salud financiera.
Hoy, lejos de aquel escenario de deudas, la cooperativa exhibe con orgullo balances superavitarios que vuelven de forma directa a la comunidad mediante la autofinanciación de nuevas unidades de negocio.
Innovación y diversificación: Telemedicina, servicios sociales y alianzas de escala
Para Otero, el peor error que puede cometer el cooperativismo moderno es cerrarse en los servicios tradicionales. “Si una cooperativa en un mercado tan regulado sigue únicamente brindando el servicio eléctrico, tiene serios riesgos de desaparecer. No se crece solo; el camino fundamental son las alianzas estratégicas”, subraya.
Bajo esa premisa de diversificación y escala sectorial, la entidad de Gualeguaychú consolidó un abanico de prestaciones de alto impacto social:
- Telemedicina de bajo costo: Implementación de una aplicación de medicina virtual para la atención primaria de los asociados, garantizando además importantes descuentos en farmacias.
- Servicios Sociales: Desarrollo de infraestructura propia, incluyendo salas de sepelio comunitarias.
- Alianzas Financieras: Acuerdos estratégicos con el Banco Credicoop y la Fundación Colsecor (con quien articulan un centro estadístico local de vital importancia para el municipio) y convenios para ofrecer coberturas de seguros desde la propia entidad.
Ecotel y el valor de la “Soberanía Digital Local”
Uno de los hitos más disruptivos de la gestión es Ecotel (Empresa Cooperativa de Telecomunicaciones), una Sociedad Anónima donde la cooperativa resguarda la mayoría del capital accionario. Esta estructura permitió trazar una alianza estratégica con ingenieros en telecomunicaciones locales para desplegar una red premium de fibra óptica.
A diferencia de las corporaciones multinacionales que concentran sus inversiones en los cascos urbanos de mayor densidad y rentabilidad, la cooperativa diseñó el tendido con una lógica inversa: desde la periferia y las zonas rurales hacia el centro.
“Me gusta mucho hablar de ‘soberanía digital local’. La posibilidad de que la comunidad, a través de una institución propia, tenga su red de fibra nos permitió llevar conectividad gratuita a todos los clubes de barrio, bibliotecas populares y merenderos. Si un club barrial va a pedirle conectividad gratis a una multinacional, se va a romper los nudillos golpeando puertas sin éxito”, enfatiza el dirigente.
Con un área de concesión que abarca 330.000 hectáreas —de las cuales 280.000 son netamente rurales—, la democratización del acceso a internet se convierte en un factor clave de arraigo y desarrollo productivo.
Liderazgo en la “Avenida 9 de Julio”: Pragmatismo y neutralidad política
Al frente de una planta de 140 colaboradores y articulando realidades con tres municipios distintos, Otero traza una analogía muy nítida respecto a cómo debe pararse un dirigente social ante los vaivenes políticos nacionales.
“Si vas a Buenos Aires, tenés a Rivadavia a un lado, a Hipólito Yrigoyen al otro, y por el medio va la 9 de Julio. Un líder cooperativo tiene que ir por la 9 de Julio. No podés ir por los extremos”, define. Durante sus tres años de mandato, la conducción debió interactuar con administraciones de signos políticos diametralmente opuestos, desde el Justicialismo hasta La Libertad Avanza, manteniendo una excelente relación institucional con todos los niveles del Estado.
El enfoque es netamente pragmático: si el servicio falla o la luz se corta, el vecino acude tanto a la cooperativa como al intendente local. Por lo tanto, la institución debe posicionarse como un engranaje técnico, transparente y eficiente que colabore activamente para alcanzar los objetivos estatales en beneficio del territorio.
Juventud y equidad: La renovación del Consejo de Administración
El cierre de la entrevista dejó un mensaje de profunda renovación de cara al siglo XXI. Lejos de las estructuras jerárquicas tradicionales y cerradas que históricamente caracterizaron a ciertos sectores del asociacionismo, la Cooperativa Eléctrica de Gualeguaychú exhibe un Consejo marcadamente joven y con una fuerte representatividad femenina.
Esta flexibilidad y recambio generacional no solo ha permitido derribar viejas disputas de género dentro de los espacios de decisión, sino que dota a la empresa social de la plasticidad cultural necesaria para asimilar procesos de transformación moderna, el manejo de grandes volúmenes de datos y la inminente incorporación de herramientas vinculadas a la inteligencia artificial. Con pautas claras, cuentas transparentes y un diálogo abierto hacia sus asociados, el modelo de Gualeguaychú se consolida como un faro de referencia para el tercer sector de toda la región.















