La Cooperativa de Provisión de Agua Potable, Otros Servicios Públicos y Vivienda de Charata Ltda. transita en 2026 sus 35 años de vida institucional. A lo largo de ese recorrido fue ampliando su campo de acción hasta convertirse en un actor central para la electrificación de amplias zonas rurales del sudoeste de la provincia del Chaco.
La entidad, presidida actualmente por Raúl Agustín Bravo, nació inicialmente vinculada a proyectos de agua potable y vivienda. Con el paso del tiempo incorporó la electrificación rural, una prestación que fue creciendo hasta convertirse en uno de sus principales servicios.
Según relató Luis Trassani a Economía Solidaria, la cooperativa comenzó a trabajar en electrificación rural durante la década de 1990, inicialmente con alrededor de 138 usuarios. Desde entonces, la red fue expandiéndose en forma sostenida.
Una red de unos 1.400 kilómetros
Actualmente, la infraestructura administrada por la cooperativa comprende aproximadamente 1.400 kilómetros de líneas eléctricas, de los cuales 246 kilómetros corresponden a líneas de 13,2 kV.
La magnitud de la red responde a una característica particular de la prestación: los usuarios se encuentran distribuidos en un territorio rural muy extenso y con grandes distancias entre viviendas, establecimientos productivos, escuelas y pequeñas comunidades.
La cobertura comprende la totalidad del departamento Chacabuco y se extiende también hacia sectores de los departamentos 9 de Julio y 12 de Octubre, además de áreas próximas al límite interprovincial con Santiago del Estero.
En la actualidad, la cooperativa estima que atiende aproximadamente 1.530 usuarios activos.




Electricidad donde las distancias son mayores
Uno de los rasgos más significativos del servicio es su llegada a parajes y comunidades rurales alejadas de los principales centros urbanos.
La red alcanza, entre muchos otros puntos, Las Piedritas, Tres Estacas, El Picazo, Los Huaicos, Pampa Ávila, El Palmar, Pampa Seca, Pampa Moreno, Pampa Cabrera, Pampa Roldán, Pampa Gallego, Pampa El Cielo, Las Tolderías, San Lorenzo, Juana Herrera, Pata de Palo, Los Arenales, La Esperanza y Las Leonas.
No se trata solamente de suministrar electricidad a viviendas o explotaciones agropecuarias. A través de estas líneas también reciben energía escuelas rurales de distintos niveles, puestos sanitarios, dependencias policiales, pozos de agua y otras instituciones esenciales para la vida cotidiana de las comunidades.
En territorios caracterizados por la dispersión poblacional y las grandes distancias, sostener este tipo de infraestructura implica una función que excede la prestación convencional de un servicio público. La disponibilidad de electricidad permite sostener población, producción, educación, atención sanitaria y servicios básicos en lugares que de otro modo enfrentarían mayores dificultades para permanecer conectados.
El crecimiento de la cobertura
Uno de los hitos recientes fue la incorporación de usuarios que anteriormente pertenecían a la Cooperativa Agropecuaria de Charata.
La expansión permitió consolidar la presencia de la entidad en el departamento Chacabuco y llevar la cobertura hacia un universo mucho mayor que el de sus primeros años de prestación.
De aquellos aproximadamente 138 usuarios con los que comenzó el servicio de electrificación rural, la cooperativa pasó a atender actualmente a unos 1.530 usuarios activos, en una red que atraviesa buena parte del territorio rural de la región.

Obras e inversiones para sostener el servicio
Durante 2025 y 2026 la cooperativa continuó desarrollando obras sobre la infraestructura eléctrica. Entre ellas se encuentra la construcción de aproximadamente 14 kilómetros de nuevas líneas, además del recambio de postes y la incorporación de columnas de hormigón.
La estructura administrativa propia está integrada por tres empleados, mientras que el mantenimiento técnico de la red se realiza mediante un servicio tercerizado que dispone de cuatro camionetas, dos camiones grúa y una dotación de 12 operarios.
La dimensión de esa estructura permite comprender uno de los principales desafíos de la prestación: mantener operativa una red de alrededor de 1.400 kilómetros distribuida en un territorio de baja densidad poblacional, donde una reparación puede requerir recorrer grandes distancias para llegar a un único punto de servicio.
Una trayectoria ligada al desarrollo rural
La historia de la Cooperativa de Charata muestra también cómo una organización puede ir transformando sus prestaciones en función de las necesidades de su comunidad.
Creada inicialmente alrededor de proyectos vinculados al agua potable y la vivienda, encontró posteriormente en la electrificación rural un campo estratégico de acción.
Treinta y cinco años después de su nacimiento, una parte central de su identidad está asociada precisamente a esa tarea: hacer llegar un servicio esencial a familias, productores, escuelas e instituciones ubicadas en parajes rurales remotos y dispersos.
La extensión alcanzada por la red y el crecimiento registrado desde aquellos primeros usuarios de la década de 1990 reflejan así una de las funciones históricas del cooperativismo de servicios públicos: construir infraestructura allí donde las distancias, la dispersión territorial y la escala hacen más compleja su prestación.
Integrantes del Consejo de Administración
- BRAVO RAUL AGUSTIN: Presidente
- PETROVICH CARLOS: Vicepresidente
- WASINGER SERGIO: Secretario
- MIRO DIEGO: Tesorero
- CIANCIO DANIEL: Vocal
- BRATASZCZUK ROBERTO: Síndico Titular
- SCHAHOVKOY JUAN CARLOS: Síndico Suplente
- BELICH WALTER: Vocal Suplente

















