por Dora Caeiro*
Siempre recordaré a María Argentina Gómez Uría como la gran Maestra, perseverante, tenaz, generosa, dispuesta en todo momento a tender una mano.
Nos deja sus enseñanzas pero no se va del todo, estará en cada docente al que motivó y en cada chico al que entusiasmó para ser cooperativista. Nos queda una tarea ardua, seguir su legado.
Hasta que nos volvamos a encontrar querida María Argentina.
*La autora es funcionaria de la Dirección de Acción Cooperativa de la pcia. de Buenos Aires, integrante del CGCyM y de la CALCME y especialista en cooperativismo y mutualismo escolar.
Foto: Primera Biblioteca Archivo de Cooperativismo y Mutualismo Escolar















