He aquí el testimonio de Rosa Rodríguez (presidenta de CONAM), despidiendo al gran Alfredo Sigliano
Estoy atravesada por un profundo dolor, como todos los que lo conocimos y tuvimos el honor de trabajar al lado de él. Fue un ejemplo a seguir, como dirigente del sector, en el ámbito nacional y en el ámbito internacional. Era un líder nato, un trabajador incansable, y un motivador ejemplar para todos los que militamos trabajando en el mutualismo.
Le admirábamos su impronta, su determinación, su compromiso con el sector, y su inagotable energía para la gestión. Comenzábamos la jornada laboral muy temprano y terminábamos muy tarde.
En Argentina, fue presidente de la Asociación Mutual de Protección Familiar y de la Asociación Mutual del Personal de Comunicaciones, y fue parte del primer Consejo Directivo de la Federación de Entidades Mutuales de Buenos Aires (FEDEMBA). Fiel representante del mutualismo moderno y eficiente, siempre promovió la capacitación e intercambio de experiencias, las articulaciones entre entidades, los acuerdos de crecimiento, y el interés en todas las entidades, incluso las de base, y de sus asociados.
Antes de la pandemia, viajaba todo el año a distintas provincias para reunirse con sus asociados, porque necesitaba escucharlos. Tengo montones de historias que me han hecho conocer respecto de ese contacto personal con el asociado, el cual se sentía reconocido y gustoso de pertenecer a la Mutual.
Recuerdo su iniciativa en 2004 para la creación de la Organización de Entidades Mutuales de las Américas (ODEMA), entidad que nuclea a 20 países de América en donde ocupó el cargo de Secretaria de ODEMA Mujeres, y es, sin duda, la entidad internacional de la Economía social y Solidaria cercana, más representativa, por la cantidad de entidades que nuclea y la cantidad de personas representadas en esas entidades.
Alfredo fue el principal artífice de un hecho histórico: la creación de la Unión Mundial del Mutualismo (UMM) en junio de 2018, siendo el primer presidente argentino de una entidad mundial.
Continuamente me llaman los representantes europeos, africanos, que no pueden creer que esta tragedia haya ocurrido.
Su trabajo lo llevó a exponer en muchos congresos internacionales, y tuve la suerte de acompañarlo y escucharlo en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en la Organización de las Naciones Unidas (ONU); fue la primera vez que una entidad mutualista tuvo un espacio en esa organización internacional. Si bien participábamos en el Consejo Económico y Social (Ecosoc) de la ONU, tuvimos la suerte y el honor de tener una sala especial para hacer un congreso de mutualismo, conjuntamente con las sesiones de ONU Mujeres.
También participó en la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS), en la Conferencia Interamericana de Seguridad Social y en la Organización de Estados Americanos (OEA).
Como presidente de CONAM, mi deseo es hacerles llegar mi más sentido pésame a todos los familiares y amigos de Alfredo, y también quiero decir que lo voy a extrañar muchísimo… muchísimo.
Rosa Rodríguez















