sábado 18 | abril 2026
21.2 C
Buenos Aires

De vigilador a gestor de Capital Humano: la inspiradora trayectoria de Osvaldo H. Heguy en la Cooperativa Lince

Recomendadas

Economía Solidaria
Economía Solidaria
Economía Solidaria es un medio de prensa especializado en el sector cooperativo y mutual argentino que reúne las noticias más relevantes del campo asociativo, en favor de su fortalecimiento, integración y visibilidad. Propiedad del Colegio de Graduados en Cooperativismo y Mutualismo (CGCyM)

En Economía Solidaria creemos que las trayectorias personales revelan, mejor que cualquier dato, la fuerza transformadora del cooperativismo. A continuación, Osvaldo H. Heguy narra en primera persona cómo pasó de cubrir turnos de vigilancia a liderar la formación de 1.800 asociados en la Cooperativa Lince. Su testimonio combina esfuerzo individual, estudio constante y el respaldo de una organización solidaria, y ofrece claves valiosas sobre la movilidad social dentro del sector.

Por eso, reflexionar sobre el crecimiento profesional en el marco de la Cooperativa de Trabajo Lince implica reconocer dos dimensiones profundamente entrelazadas: por un lado, la capacidad institucional de generar oportunidades reales de desarrollo; por el otro, la actitud y las habilidades personales necesarias para transformar esa potencialidad en un camino concreto de evolución laboral y humana. A continuación, su testimonio:

Mi nombre es Osvaldo H. Heguy, tengo 49 años y pertenezco a Lince desde el año 2010. Llegué en un momento de crisis personal y económica, sin experiencia en el rubro de la seguridad y con un pasado ligado a los medios de comunicación. Ingresé como vigilador, sabiendo que esa no era mi vocación final, pero comprendiendo que debía transitar ese camino con entrega y compromiso.

Mi historia comienza en el oeste del Gran Buenos Aires, en el seno de una familia trabajadora, con valores profundamente arraigados. A los 15 años ya estaba en los medios de comunicación, más precisamente en Canal 9 como el “che pibe”, mientras cursaba la escuela secundaria. Desde temprano aprendí el valor del trabajo, la exigencia, la perfección, y el esfuerzo sostenido. A los 18 ya era asistente de dirección de toda la programación del canal, y mi vida transcurría entre sets de televisión, radios y teatros, impulsado por la pasión heredada de mi padre, periodista y jefe de prensa.  

Sin embargo, la realidad del país me empujó a buscar otros horizontes. Viví fuera de Argentina, pero el desarraigo y los aromas de la infancia me devolvieron al país. Intenté la universidad, pero las crisis económicas volvieron y me vi obligado a buscar trabajo sin poder elegir. Así llegué a Lince.

Durante siete años trabajé como vigilador, y fueron quizás los más transformadores de mi vida, aprendí de la rutina, el sacrificio diario, el esfuerzo silencioso, la convivencia diaria con realidades duras. Allí se forjaron mis herramientas más valiosas: la resiliencia, la introspección, la humildad para aprender, y la constancia.

Hoy, como abogado, profesor universitario, miembro del Círculo de Periodistas de la República Argentina y representante de CELSI en la Comisión de Normativa ante COOPERAR puedo decir que encontré una síntesis entre mis tres pasiones: el derecho, la comunicación y la educación. En Lince, actualmente, soy responsable de la gestión de capacitaciones para 1.800 personas en las tres sucursales (CABA, Mar del Plata y Formosa), desde el Área de Capital Humano, fundamentalmente en la transmisión de conocimiento a cada asociado para las habilitaciones que impone el GCBA mediante los exámenes obligatorios en el ISSP.

Todo este trabajo se logra por la libertad y el respeto profesado por la coordinacion de Milagros Lacal quien desde su vision ha dado rienda suelta y plena confianza al desempeño del equipo, esto es reflejo del trabajo no del individualismo sino de todo un conjunto humano, juntamente con el apoyo del consejo de administracion de nuestra cooperativa, tratando de apoyarnos siempre en el equilibrio requerido para esta tarea tan vital.

Este recorrido es testimonio de que las oportunidades, por sí solas, no garantizan el desarrollo, son solo una posibilidad, lo determinante es cómo se las asume, cómo se las trabaja, y con qué actitud se enfrentan.  

En Lince encontré una estructura que ofrece esas oportunidades, pero también supe que debía estar preparado para tomarlas. En una organización de la economía social como la nuestra, la tolerancia, el respeto, el mérito y el reconocimiento de los propios límites son fundamentales. No son nuestras capacidades las que nos definen, sino la actitud con la que las enfrentamos, la Cooperativa es un tren que pasa y cada uno decide si se sube, y cómo viaja. Elegir subirse siempre con humildad, compromiso y una meta clara, es lo que siempre transforma, siempre sobre las bases del desconocimiento, en mi caso, saberme ignorante es el motor del propio impulso para la permanente búsqueda del conocimiento tratando siempre de evitar la soberbia y el pedestal de la absolutés como principio rector en el cuidado de nuestra organización.

Últimas noticias

Adolescentes en riesgo: lo que no estamos viendo

En los últimos días, las noticias sobre tragedias y fallecimientos en la población adolescente nos dejan una sensación profunda...

Noticias relacionadas