Elegido en julio para conducir la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina, el dirigente presenta su trayectoria, explica el trabajo de una organización que reúne a más de 600 farmacias y adelanta los objetivos de su gestión. Mirá la entrevista completa.
Osvaldo Zétola asumió en julio como secretario general de la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina, una organización de alcance federal que representa a más de 600 farmacias pertenecientes a mutuales, sindicatos y otras entidades sin fines de lucro.
Con motivo de su reciente elección, lo entrevistamos para conocer su trayectoria dentro del mutualismo y el sindicalismo, los servicios que brinda la Asociación y los principales objetivos de la nueva conducción.
Zétola es secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Ayacucho, secretario de Prensa y Cultura de la Federación Nacional Mercantil Mutualista de FAECYS y presidente de AMECA. Desde hace años participa en la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales junto con su fundador, Carlos Raúl Villagra, y otros dirigentes de la organización.
En la entrevista, el nuevo secretario general explica cómo funciona esta red nacional, analiza la situación que atraviesa el sector farmacéutico y plantea la necesidad de impulsar nuevas farmacias sociales en pequeñas localidades y lugares donde el acceso a los medicamentos continúa siendo limitado.
Mirá la entrevista completa con Osvaldo Zétola
¿Cuál es la función de las farmacias mutuales y sindicales? ¿Qué respaldo reciben las entidades asociadas? ¿Cómo puede abrirse una farmacia social en una localidad que no cuenta con este servicio? ¿Qué dificultades atraviesa actualmente el sector?
Osvaldo Zétola responde estos interrogantes y presenta los lineamientos centrales de su gestión al frente de la Asociación.
Una organización con alcance federal
La Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina es una entidad civil sin fines de lucro que reúne a farmacias pertenecientes a sindicatos, mutuales, obras sociales, cooperativas, federaciones y otras organizaciones de carácter social.
Nació durante los primeros años de la recuperación democrática con el objetivo de fortalecer a las farmacias sociales frente al poder económico de los grandes laboratorios, las droguerías y las cadenas comerciales. Desde entonces, trabaja para mejorar las condiciones de acceso, distribución y financiamiento de los medicamentos.
Entre sus antecedentes institucionales se encuentra la celebración de convenios con PAMI y con distintas obras sociales sindicales y provinciales. También desarrolló una Droguería Social orientada a la distribución de medicamentos, incluidos tratamientos oncológicos y para VIH, y sostuvo diferentes proyectos vinculados con la producción farmacéutica y la comunicación sectorial.
Más de 600 farmacias mutuales y sindicales
En la entrevista, Zétola explica que la Asociación representa actualmente a más de 600 farmacias de todo el país. Esa escala le permite negociar mejores condiciones con laboratorios y droguerías, gestionar convenios y respaldar institucionalmente a cada una de las farmacias que forman parte de la red.
“No es lo mismo dialogar por 600 farmacias que hacerlo por una farmacia individual”, sintetiza el dirigente.
La organización también acompaña a las entidades en la apertura y habilitación de farmacias, la obtención de cuentas con droguerías, la provisión inicial de medicamentos, el financiamiento y la resolución de dificultades administrativas, económicas e institucionales.
Según Zétola, esa tarea no se limita a la compra, venta o cobranza de medicamentos. La Asociación también brinda asesoramiento y asistencia ante diferentes necesidades, desde seguros de mala praxis y cobertura para los consejos directivos hasta apoyo financiero, político y social.
Farmacias donde el mercado no llega
Uno de los principales objetivos de la nueva conducción será promover la apertura de farmacias mutuales y sindicales en localidades pequeñas y zonas alejadas.
Zétola remarca que existen poblaciones en las que sus habitantes deben recorrer varios kilómetros para conseguir un medicamento. En esos lugares, donde una farmacia comercial puede no encontrar suficiente rentabilidad, las organizaciones de la economía social cumplen una función indispensable.
“Queremos seguir abriendo farmacias para que la gente tenga el medicamento a bajo costo y no deba hacer kilómetros para comprarlo”, afirma.
La Asociación procura acompañar a mutuales y sindicatos que tengan la voluntad de desarrollar estos servicios. Para eso, colabora con la apertura de cuentas en droguerías, el financiamiento de las primeras compras, la provisión de medicamentos y las gestiones necesarias para poner cada farmacia en funcionamiento.
El dirigente recordó, además, experiencias de asistencia en sitios alejados y ante inundaciones, incendios y otras emergencias. En algunos casos, la red permitió llevar medicamentos y pañales a lugares a los que difícilmente habría llegado una farmacia orientada exclusivamente por la rentabilidad.
La solidaridad como principio de gestión
Para Zétola, el funcionamiento de las farmacias mutuales y sindicales no puede comprenderse únicamente desde una perspectiva comercial. Su principal diferencia radica en el compromiso con las necesidades de las comunidades.
“Ser solidario es la base fundamental del crecimiento de cualquier institución, sea sindicato o mutual”, sostiene.
La Asociación también busca fortalecer la comunicación y el intercambio entre sus integrantes. A través de sus canales institucionales, las entidades pueden difundir servicios de salud, turismo, alojamiento y otras prestaciones para ponerlas a disposición del conjunto de la red.
La difícil situación del sector farmacéutico
La entrevista también aborda la coyuntura económica que atraviesan las farmacias y las dificultades de muchas familias para afrontar el costo de los medicamentos.
Zétola advierte que la situación es crítica tanto para las farmacias sociales como para las privadas. La caída del poder adquisitivo obliga a muchas personas a decidir qué medicamentos pueden comprar o qué tratamientos pueden sostener.
“La población no tiene dinero. Comprar el medicamento cuesta mucho y la gente piensa qué toma y qué no toma”, señala.
Frente a este escenario, considera fundamental el trabajo de los farmacéuticos, las mutuales, los sindicatos y la Asociación para orientar a los pacientes, buscar mejores precios y evitar interrupciones en la provisión.
Una invitación a mutuales y sindicatos
Al finalizar la entrevista, Zétola agradeció a las entidades que acompañaron su elección y destacó la trayectoria de una organización que se aproxima a sus cinco décadas de vida.
También convocó a las mutuales y sindicatos interesados en crear una farmacia o fortalecer un establecimiento existente a acercarse a la Asociación:
“Todo mutualista y todo sindicalista que tenga la necesidad de crear una farmacia o mejorarla tiene las puertas de la institución abiertas”.
La entrevista completa permite conocer la dimensión territorial de esta red, los servicios que presta y los objetivos de su nueva conducción.













