miércoles 15 | abril 2026
20.4 C
Buenos Aires

Necesidad de más de lo mismo

Recomendadas

Domingo Godoy
Domingo Godoy
Contador Público Nacional y Perito Partidor, UNC Maestría en Educación en la UM. Especialización FUNDACIÓN KONRAD ADENAUER en Alemania y Diplomado Especializado en Descentralización y Desconcentración en el Institut Internationale D’Administration Publique (I.I.A.P) de Francia. Ex Director del INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social). Ha realizado publicaciones sobre Economía Política y es autor del "Manual de Economía Social". Ha publicado documentos de esta especialidad.

Desde que tenemos el agrado de participar en este espacio regular mensual del periódico, hemos expuesto los principios y valores de la economía social. Desagregados en varios artículos, fuimos presentando respaldos conceptuales, sugiriendo métodos o medios innovadores, destinados a la vigencia de la misma en una sociedad actual.

  1. ¿ES VALIDO DESACREDITAR A LA ECONOMÍA SOCIAL? Algunas críticas se han deslizado, en el sentido de que: la economía es una ciencia independiente; que los aspectos filosóficos, sociológicos, antropológicos, son extraeconómicos e inaplicables a la necesaria “asepsia” científica; etc. Vemos estas críticas como un error, que lamentablemente se traduce en actos, escindiendo lo ético y moral –que es propio de lo humano- tomando lo económico como materia “aparte”. Así la consecuencia. La deshumanización de lo económico acarrea la destrucción de la persona, desde lo más básico: su dignidad. Los detractores, recalcan que aquellas cosas son ya vistas, antiguas. Ya han sido escritas. Que son demodé. Otros-como Guy Sorman- opinan que lo ético vendrá como consecuencia del bienestar económico.
  2. MAS DE LO MISMO. Justamente estas respuestas son las que fortalecen la necesidad de exhortar al cambio. Si insistimos en la importancia de los principios de la economía social, es porque no se aplican esas ideas de solidaridad; porque se sigue manteniendo la correspondencia directa, inmediata y cruel, vinculante del individuo en relación directa a un Estado interventor y pretendiendo sobrevivir aislado en el mercado. Porque la propiedad es fruto de un descontrolado lucro, sin pensar ni entender su función social. Tampoco se desarrolla ni promueve la creación de la malla de contención, compuesta por las entidades intermedias propias del tercer sector.
  3. PROPUESTAS. Hemos planteado la expansión o ampliación de las figuras institucionales de la economía solidaria; la conveniencia de reconstruir el tercer sector más que el espacio puramente estatal, respetando la subsidiaridad y la descentralización. Hemos presentado maneras de aplicación de la economía solidaria en los intercambios para la razonabilidad del consumo. Rescatamos las virtudes cooperativas y mutuales; los principios belgranianos definidas a partir de las oportunas reglamentaciones del INAES y proponemos una pertinente transformación del mercado materialista en un espacio de intercambios equitativos que brinden armonías cimentadas en lo solidario.
  4. RESULTADOS. Sería un acto de enorme soberbia pensar que todo cambió para bien. Compartimos lo que expresaba Rene Favaloro, “seguiremos siendo testigos de esta sociedad injusta donde parece que el tener y el poder son las aspiraciones máximas “. Se mostró como visionario ya que ahora, FORBES -revista internacional cuyo paradigma está vinculado con la acumulación de la riqueza- admite el fracaso de la economía enfocada en el tener y el poder sin compromiso social. Sigue Favaloro aseverando que el deterioro está en” el desarrollo económico sin equidad priorizando el enriquecimiento desmedido, la falta de compromiso social como resultado del individualismo “light” que sólo busca tranquilidad y satisfacciones inmediatas, el mercantilismo internacional con la explotación de mano de obra…”

CONSECUENCIA

En esta situación, lo que queda, es pues, insistir. Si bien proponemos que las formas asociativas, aun imperfectas, inconclusas o legalmente dificultosas de definir, son apropiadas para ir mitigando el rigorismo de una economía salvaje, es necesario mayor esfuerzo, individual y empresarial. Intelectual y doctrinario. Sustituir el error. No ocultarlo ni desdibujarlo. Tampoco dialectizar, enfrentando la realidad actual con la solución. Hay que verlo como caminos de salida. Marchar a lo positivo. Es larga la vía que nos lleva a transitar (o desandar): de la fría economía a la civilización de la economía; de la lógica mercantil y el intercambio, al perfeccionamiento del bien común; del optimizar utilidades a satisfacer necesidades reales y lograr ganar-ganar; del individualismo al esfuerzo solidario, al trabajo en equipo; de la filantropía a la solidaridad; de la concentración a la redistribución equitativa. Reiteramos las expresiones de este grande, Favaloro “debemos luchar por una sociedad más justa y equitativa, sin prejuicios de ninguna índole. Sólo lo lograremos si no nos apartamos nunca de los lineamientos éticos basados en el respeto a la dignidad del hombre”.

Últimas noticias

Córdoba: ya está el temario para la próxima reunión del Consejo de Administración de UCELCA

El encuentro está previsto para el jueves 23 de abril, desde las 10.00 hs., en la sede administrativa de...

Noticias relacionadas