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Las palabras y las cosas

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Alejandro Galay
Alejandro Galay
Periodista, escritor y docente universitario.

Esta nota periodística es producto del Convenio INAES – CGCyM, en busca de la visibilización de las entidades destacadas de la Economía Social y Solidaria de todo el territorio argentino.

La cooperativa Apalabrar es un equipo interdisciplinario conformado por profesionales de distintas áreas de la salud mental que brindan atención integral a niños, niñas y adolescentes, adultos, adultos mayores y personas con discapacidad. La organización reside en la Ciudad de Buenos Aires y fue fundada el 26/7/22. Su objetivo es posicionarse como la cooperativa que brinda este tipo de servicios y atender al sector asociativo con un servicio de alta calidad.

Más concretamente, el caso de Apalabrar, una entidad con muy pocos años, casi nueva, es el de una propuesta renovadora para el campo de la ESS, con ideas que trascienden los proyectos tradicionales. Asimismo, la salud mental es un ámbito sumamente complejo que requiere de profesionales con mucha preparación y es parte de la discusión, sobremanera necesaria, de incorporar estos tópicos al espacio de la oferta laboral. En tal caso, Apalabrar es una muestra de que sumar ideas es, a su vez, sumar trabajo.

Mariana Pacheco, la presidenta de la cooperativa, tiene una biografía que representa en buena medida este ejemplo de renovación.

Vengo militando la autogestión y el cooperativismo desde las empresas recuperadas en el año 2002. Me fui interesando cada vez más por el tema. En el 2010 conocí la ESS, hice seminarios de autogestión y empresas recuperadas en la Facultad de Filosofía y Letras (UBA) con el antropólogo Andrés Ruggeri. Ahí fue que empecé a preguntarme por la salud mental.”

Mariana es psicóloga de la UBA, de formación psicoanalítica, y fue docente de la Facultad de Psicología de la misma universidad. “Con formación clínica y abocada al psicoanálisis, no tenía colegas con quienes compartir este descubrimiento de la economía social. Pero entré en contacto con gente de la Universidad Nacional de Quilmes, y ahí un compañero me propuso conocer el Café Basaglia de salud mental, esto en 2012”, prosigue.

Así también, agrega: “En este recorrido advertí que en nuestro sector “se habla” de problemas derivados de las crisis vitales y que generan síntomas que producen malestar. A la vez que no se consulta…Apalabrar puede ofrecer sus servicios sin listas de espera, con honorarios accesibles, y con conocimiento de la especificidad de nuestro sector cooperativo y mutual.

El camino de Apalabrar fue árido, algo que conocen muy bien quienes ingresan al mundo de las organizaciones asociativas con total desconocimiento de sus especificidades. Se trata de una larga lista de profesionales de todos los rubros y trabajadores en general que desean realizar un proyecto productivo con fines solidarios. Parte del problema de la visibilidad del sector se registra en este tipo de situaciones donde se ve aquí un caso modelo.

Pacheco es, en ese caso, hija del mismo rigor, donde cada uno hace camino al andar y aprende a fuerza de las necesidades del momento.

Metiéndome más en el tema fui a conocer la cooperativa La Huella, de inclusión sociolaboral, que funciona en el Borda. Como les pasa a muchas personas, me enamoré de La Huella y me sumé como voluntaria, y así es que, conociendo mucho más del tema, ya quería ser parte de una organización social de este tipo. Actualmente soy la secretaria de la cooperativa

De a poco, empezó a cobrar forma lo que a posteriori sería Apalabrar. “El cooperativismo me abrió un mundo, y gracias a ese mundo conocí a las compañeras del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos y a la agrupación Mujeres con Megáfono del mismo Instituto”, narra Mariana.

Este descubrimiento produjo en la actual presidenta un cambio en su perspectiva, donde entendió que el mundo asociativo podía ser la plataforma de lanzamiento de un plan de salud mental inclusivo, de alta aptitud, capaz de generar condiciones laborales óptimas. Hete aquí que Mariana decidió, en consecuencia, formarse y capacitarse. “Luego hice una especialización en economía social en la UNTREF, y así me fui haciendo de un circuito de amigos y amigas con los que circulábamos por los mismos lugares. A todo esto, en paralelo, yo ejercía mi profesión clínica, que sigo ejerciendo hasta el día de hoy.

Para todos los bisoños del cooperativismo, la puerta de entrada queda al final del camino. “Antes no había pensado en asociarme con otras personas para constituir una cooperativa. O sea, fue un proceso largo. Yo tenía ganas de hacer algo con muchas personas, pero con personería jurídica, salir de proyectos tan pequeños, como los que tenía hasta allí.”

La consigna no tardó en bajar al papel y materializarse, conforme, no obstante, a los tiempos de la burocracia habitual. “Entonces se me ocurrió la hermosa palabra “apalabrar” y hacer algo. Tenía amigas cooperativistas del ámbito de la salud mental, como los mencionados de La Huella y otras de la UNQ, y les propuse hacer el proyecto de atención en salud mental, inclusiva y en forma cooperativa. Después se sumó gente que no venía del cooperativismo pero que estaban interesados en la experiencia”, especifica Pacheco.

Diego Zimmler
Lorena Duva
Aixa Uzubiaga Vale

El plantel de Apalabrar se completa con: Adrián Fanelli, psicología y gerontología; Sandra Facco, psicología infantil; Pamela Ortiz, musicoterapia; Mariana Pacheco, psicología; Diego Zimmler, psicología; Lorena Duva, pedagogía; Cora Testa, terapia ocupacional; y Aixa Uzubiaga Vale, psicóloga social y acompañamiento terapéutico.

En pocos años, el sueño se hizo realidad y su potencial sigue in crescendo, aunque la entidad no es ajena a las vicisitudes económicas del país. Hoy, Apalabrar tiene unos 30 pacientes.

Adrián Fanelli
Cora Testa

Con respecto a los últimos tiempos, Mariana afirma que: “Armamos un equipo de derivación en psicología y psiquiatría que no son parte de la cooperativa. En este momento estamos tratando de pensar en cómo funcionar y ser sustentables. El año pasado logramos la inscripción como cooperativa en la Superintendencia de Servicios de Salud, lo que es muy importante para conveniar con obras sociales, algo difícil de alcanzar. Tuvimos apoyo de Legales del INAES, de Faess, de Cooperar. Además, somos parte de Fedecaba. Hemos generado muchos vínculos. Nuestro plan es ganar más espacio en el mercado de la salud, convencidas del tipo de servicio que queremos brindar, y en buenas condiciones laborales. Y otro objetivo es tener un Hospital de día. Tenemos que empezar a negociar con las obras sociales.”

La meta de posicionarse como “la cooperativa” que brinda servicios de salud mental y atiende dentro del marco del sector cooperativo y mutual está en marcha, y tanto Mariana como sus compañeras y compañeros han logrado configurar y consagrar  una estructura que, a pesar de los aprietos, no tiene nada que envidiarles a otras formas organizativas del campo “psi”. Veamos.

Servicios de Salud Mental:

Psiquiatría:

Cuando el desborde imposibilita el habla, la intervención busca generar las condiciones para que se reanude el movimiento vital, se establezcan o se retomen lazos, se pueda producir la palabra para poder pedir y trabajar sobre los deseos propios en primera persona, con otras y otros.

Psicología:

El tratamiento psicológico toma en cuenta las diferencias singulares de cada persona. De esta manera, se aborda el padecimiento subjetivo para dar lugar a los proyectos vitales que cada persona quiera desarrollar en su vida.

Psicología infantil:

Se trata de psicología clínica de niños, niñas y adolescentes. Aquí se propone el armado de una escena de juego posible, con una apuesta al sujeto. Está dirigido a niños que presentan una problemática en su desarrollo, con o sin discapacidad.

Acompañamiento terapéutico:

Eel dispositivo de acompañamiento terapéutico, desde Apalabrar se hace  hincapié en la importancia del acto de acompañar. En este sentido, en tiempos recientes, donde se resalta el individualismo, muchos han perdido de vista el poder terapéutico del vínculo, del hacer con un otra/o. Así, en la cooperativa entienden el rol del acompañante como un agente que viene a colaborar en reconstruir esos lazos sociales quebrados. Para ello se necesita conocimiento mutuo, el establecimiento de las pautas del encuadre y, colectivamente, pensar y construir los objetivos del espacio. También, los profesionales consideran importante pensar el acompañamiento como un proceso, en donde acompañante y acompañado/a colaboran en sostener el espacio a través del trabajo cotidiano.

Gerontología:

La asistencia psicológica a personas mayores supone brindarles un espacio de escucha donde puedan desplegar los padecimientos que lo aquejan y limitan su autonomía. La tarea primordial es orientar los tratamientos desde un enfoque interdisciplinario que incluya a las redes de apoyo con las que el paciente cuenta.

Terapia ocupacional:

Aquí, se trata de un espacio de acompañamiento que busca contribuir en la organización de hábitos cotidianos (actividades de trabajo y tiempo libre), trabajando con la persona y su grupo familiar (si así se requiere); promoviendo la ciudadanía, el empoderamiento y la autodeterminación. Además, el objetivo es favorecer una vida en comunidad de origen/cercanía que busque retomar/fortalecer los lazos sociales con la familia, los amigos y vecinos.

Música terapéutica:

La musicoterapia es una disciplina de la salud que emplea la música como herramienta terapéutica, con el fin de restaurar, recuperar o compensar funciones y habilidades físicas, emocionales, cognitivas y sociales. En el campo de la salud mental, la musicoterapia es la utilización de la música para permitir un alternativo medio de comunicación y expresión donde las palabras dejan lugar a los sonidos

A grandes rasgos, algunos de los objetivos generales son: promover la expresión individual; ampliar vías y modos de comunicación y expresión; fomentar el empoderamiento individual y colectivo; fortalecer aspectos ligados a la autoestima; promover un espacio donde surja la capacidad creativa; fomentar la motivación; mejorar la calidad de vida.

Para participar del espacio de Musicoterapia no es necesario contar con conocimientos musicales. Se trabaja con música en vivo, donde se utilizan diferentes instrumentos musicales (membranófonos, cordófonos, aerófonos, idiófonos, electrófonos, cotidiáfonos) y también música editada, con la ayuda de un reproductor musical.

Además, se trabaja con técnicas específicas de la musicoterapia, produciendo los diferentes discursos sonoros. Desde este espacio se ofrece también la posibilidad de trabajar tanto desde aspectos preventivos, así como terapéuticos.

Arteterapia:

Se propone la utilización del arte plástico en un entorno terapéutico, centrando su interés en la persona y el proceso de creación, para utilizar la producción plástica como medio de comunicación. De esta manera, podemos pensar la experiencia como la combinación de arte y psicoterapia, donde cada uno de los elementos se ve estimulado por su fusión con el otro, logrando cambios en la persona, a través de las producciones y a lo largo de las sesiones. Las producciones son el medio para elaborar, construir y tramitar aquellas cuestiones que impidan el bienestar de la persona.

Pedagogía y educación popular:

Se ocupa de análisis crítico de las prácticas sociales educativas, que se instituyen como dispositivos. Así, se analizan las políticas donde éstas se inscriben y permiten desarrollar tareas en áreas de salud, cultura y educación.

En la página web de Apalabrar hay un espacio para la presentación de escritos de profesionales de las distintas áreas, donde puede apreciarse el caso relatado por Mariana del “Hospital de día” durante la pandemia.

Un libro

Otro de los hitos de Apalabrar fue el emprendimiento sociolaboral “Apuntes para una pragmática de lo social” de los autores Federico Bejarano (Psicólogo social, Lic. en Cs. Sociales y Humanidades de la UNQ), y Alberto Vázquez (Médico. Fundador de Asociación Civil Salud, Hábitat y Desarrollo -SAHDES- y colaborador externo del Dpto. Cs. Sociales de la UNQ), en Ediciones Incluir en el año 2020.

El libro desarrolla conceptos de una práctica de trabajo sano, de vínculos no verticalistas en que “La función del coordinador es de eslabón: punto que conecta la necesaria visión estratégica de una economía más humana —y no por ello menos eficiente— con la gestión operativa, desde la sustentabilidad hasta los procesos de salud. Todo ello en los términos muy concretos de facilitar el acceso a los derechos y al trabajo digno”, según reza el comunicado de la presentación.

Esos conceptos se vuelcan sobre tres ejes fundamentales: la dimensión simbólica, la política y la práctica.

https://www.youtube.com/watch?v=BMyN4lJKxOw

Nómina:

Presidenta: Mariana Pacheco – Lic. en Psicolgía

Secretario: Diego Zimmler  – Lic. en Psicologóa

Tesorera: Lorena Duva – Pedagoga y Educadora Popular

Cooperativa de Trabajo Apalabrar Salud Mental

http://apalabrar.com.ar/

Contacto: https://apalabrar.com.ar/

IG: https://www.instagram.com/apalabrarpsi/

WhatsApp: +54 9 11 2832 2479

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