Las comunidades indígenas de Costa Rica persisten entre los más bajos Índices de Desarrollo Social del país. En aras de generar aportes para el fortalecimiento de dichas comunidades, el Instituto Tecnológico de Costa Rica ha participado en proyectos abocados a iniciativas socio-productivas locales. En ese contexto, desde el 2022 impulsa una investigación sobre el diseño de una moneda complementaria basada en tecnología blockchain en territorio Cabecar.
En Costa Rica se observa un desigual grado de desarrollo socioeconómico entre distintas regiones. Así, las comunidades indígenas persisten entre el grupo denominado área de menor desarrollo relativo, nivel muy bajo. Aunque se han impulsado iniciativas y se han alcanzado avances, se observan al menos dos cuestiones: por un lado, acciones desarticuladas por parte de la Institucionalidad, con un enfoque paternalista, sin pertinencia cultural y con poca participación comunitaria, y de las mujeres en particular. Por el otro, la permanencia de restricciones múltiples tales como el acceso a bienes que no son producidos en la comunidad, la superación de producciones de subsistencia, la interrelación con otros actores socioeconómicos de la región, el pago de servicios, entre otros. Ante estas dos situaciones, un equipo de investigación de la Escuela de Administración de Empresas del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) formuló un proyecto para el diseño e implementación de una prueba piloto de una moneda complementaria basada en tecnología blockchain.
“El proyecto se asienta en una vasta trayectoria previa, de procesos de extensión con comunidades indígenas en los que incluso también trabajaron otras compañeras y otros compañeros del TEC, caracterizados por un abordaje continuo y articulado, donde se ha dado participación y empoderamiento a la comunidad local, especialmente al colectivo de las mujeres, y se han formalizado procesos organizativos, contribuyendo en la organización de grupos intercomunitarios, logrando la conexión y el desarrollo de diferentes proyectos socioproductivos”, explicaron Paula Arzadun, Alan Henderson García[1] y Juan Carlos Beckles Araya, investigadores, extensionistas y docentes del TEC.
Las monedas complementarias se crean paralelamente a las de un país, y pretenden promover proyectos económicos y sociales locales, y la puesta en valor de los activos y recursos locales que no están en los círculos y circuitos ordinarios de intercambio por la escasez de la moneda oficial. Propician, también, una gestión monetaria participativa.
“Desde el 2022 ahondamos en la identificación de otras experiencias afines en el mundo, el mapeo de actores locales, la caracterización de oportunidades y obstáculos, avanzando en el diseño de la moneda con mujeres representantes de la Asociación de Mujeres Indígenas Cabecar Kabata Konana (Protectoras del Bosque y la Montaña), que reúne a casi 250 mujeres indígenas de 9 comunidades cabecar del Territorio de Talamanca, como protagonistas del proceso”, añadieron Arzadun, Henderson García y Beckles Araya.
“En este tramo final del proyecto nos proponemos acompañar en la fase piloto de la moneda”. Para dar sostenibilidad a las iniciativas listadas, y en consonancia con el trabajo articulado desarrollado, se seguirá trabajando en la zona en los próximos años, con equipos multidisciplinares.
Para más información:
Paula Arzadun parzadun@itcr.ac.cr
Alan Henderson Garcia ahenderson@itcr.ac.cr
Juan Carlos Beckles Araya jbeckles@itcr.ac.cr
[1] Actualmente, Director de Extensión















