Estamos pasando por uno de los peores flagelos de la humanidad -al menos de nuestra generación- como es la pandemia del Covid-19, que ha hecho y sigue haciendo mucho daño en todo el mundo. Lo que tenemos que celebrar desde el mutualismo es que hemos combatido al Covid con mucha hidalguía y estuvimos presentes en cada una de las necesidades de nuestros asociados.
Por ese motivo, el mutualismo fue declarado servicio esencial y en ningún momento se dejaron de prestar los servicios de salud, farmacia, ahorro, préstamo, proveeduría, y capacitación entre otros.
A su vez, el servicio de préstamos se mantuvo por mucho tiempo a tasa subsidiada por las propias organizaciones y nunca se dejó de brindar a los empleados, monotributistas, a las pymes, al pequeño taller, colonos etc.
Con respecto al ahorro, siempre se devolvieron en término y forma cada uno de los depósitos que fueron confiados por nuestros asociados; incluso es tan grande la confianza en nuestro sistema y su solidez, que hoy tenemos más ahorro que antes de la pandemia.
Al mismo tiempo, no puedo dejar de pensar en las proveedurías de consumo y ahorro mutuales que se están desarrollando en todo el país; en una sola provincia existen ya 37 proveedurías. El sistema que hoy tienen funcionará como un regulador de precios, porque no podemos permitir que los aumentos de sueldo a los empleados se pierdan en la góndola, y el mutualismo en esto también tiene que estar presente.
Además, hemos desarrollado un servicio muy importante que es el de la economía del cuidado, donde se está armando una red y donde seguramente al comienzo del próximo año ya vamos a ver los resultados de esta iniciativa. En el mutualismo como en el cooperativismo, el respeto al socio a través del cuidado es sumamente importante, como el respeto al propio trabajador que hace posible la prestación de la Economía del Cuidado.
Otro logro importante fue la constitución el 28 de setiembre de la Coalición Internacional de la Economía Social y Solidaria, un modelo de trabajo y desarrollo de esta Economía donde Argentina tuvo mucho que ver en esta constitución, principalmente desde la ACI y luego sumada la AIM (Asociación Internacional de la Mutualidad), de la que soy vicepresidente. Por todo ello y por muchas más razones, hay motivos más que suficientes para celebrar.
Hace poco, en Córdoba, una mutual que nació del seno de una cooperativa eléctrica, inauguró una proveeduría en conjunto con otra mutual de Santa Fe. Éste es una claro ejemplo de la integración, solidaridad e ingenio que estamos logrando desde la economía solidaria, y puedo asegurar que a diario hay muchísimos de ellos. Por eso, cuando recorremos el mundo, es un orgullo reconocer el nivel de integración que tenemos en la Argentina a través de organizaciones de segundo y tercer grado sólidas y representativas en todo el país.
También, podemos asegurar, y es un motivo para celebrar en este contexto, que durante toda esta pandemia, tuvimos y tenemos un INAES presente. Podemos hablar entre otras cosas de resoluciones que han permitido mantener la institucionalidad de las mutuales y cooperativas de todo el país. Se han dictado resoluciones muy importantes para el sector; por ejemplo una de ellas permitirá en el corto plazo darle una mayor visibilidad al sector mutual y cooperativo del país: me refiero a la Resolución 189, que nos dará la posibilidad de saber cuántos somos, cuántos son nuestros asociados y directivos segmentados por sexo y edades, cuántos impuestos pagamos y qué monto anual. Asimismo, sabremos por qué, entre otras cosas, el mutualismo paga IVA en cada producto que consume, IIBB, sellado, tasas municipales, impuesto inmobiliarios y, podremos saber cuánto aportamos a la fuerza de trabajo en nuestro país por cada sindicato en cantidad de empleados y monto de remuneraciones, más cuánto aportamos al sistema previsional y a las obras sociales, y cuánto invertimos en materia de donaciones. Vale decir, cuánto aportamos a los distintos estados y a la comunidad toda.
Yo creo que se viene un mutualismo enfrentándose a los tiempos complejos pero no imposibles de sobrellevar, donde tendremos que trabajar y respetar los 17 objetivos por el desarrollo sostenible; un mutualismo que tendrá que potenciar su trabajo en la economía de impacto y la circular; que tendrá que potenciar sus logros en materia género, juventud, y capacitación y formación dirigencial. En definitiva, una mutualismo que piense todos los días cómo podemos hacer para mejorar la calidad de vida de las comunidades y aportar a una sociedad más justa e inclusiva.
Estamos seguros de que las vacunas nos van a ayudar a salir de esta pandemia, pero hay tres vacunas que nos van a servir para salir muy fortalecidos de ella, y me refiero a la SOLIDARIDAD, EL COOPERATIVISMO Y EL MUTUALISMO.
¡FELIZ NAVIDAD Y UN NUEVO AÑO PLENO DE LOGROS INSTITUCIONALES!















