Los amantes del fútbol esperan -esperamos- ansiosamente el comienzo del Mundial de Fútbol, a partir del 20 de noviembre de 2022 en Qatar. La simpática exageración popular dice que se para el mundo, aunque se aplica, exclusivamente, a los futboleros de raza.
Más acá, Argentina tuvo su mundial, el de la Unión Mundial de la Mutualidad (UMM), el pasado 3 de noviembre de 2022, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Con representantes y dirigentes nacionales, americanos, europeos y africanos, y la presencia de autoridades gubernamentales y especialistas en el tema, la jornada exhibió la fortaleza del mutualismo mundial, como pieza esencial para la protección comunitaria.
En esta oportunidad el eje central fue el de las tareas de cuidado, como pilar de la protección social. Es una necesidad de la sociedad que las mutuales, precisamente, son las indicadas para satisfacerla. Y se cuenta también con el acompañamiento del INAES, tal como lo reflejan políticas emanadas desde este Organismo, como es el caso de las Mesas del Asociativismo y la Economía Social, que entre los temas de atención prioritaria tiene el de la economía del cuidado de personas mayores, niños, niñas, adolescentes y personas con discapacidad.
Para los dirigentes veteranos las exposiciones no habrán sido novedosas, porque siempre giramos en torno a la importancia, las bondades, el potencial etc., del mutualismo; pero ese no es el punto, porque lo fundamental es que trasmitamos -y formemos- a las generaciones más jóvenes en todos los aspectos que conforman el quehacer mutual, para que además de consolidar la vigencia del mutualismo, desarrollen las políticas sociales no gubernamentales, en forma complementaria a las acciones del Estado.
Disfrutemos de este mundial de fútbol, y sigamos jugando nuestro mundial de todos los años, el del mutualismo que trabaja incansablemente para mejorar la calidad de vida de la población.















