¿A quién no le ha gustado sentir el aroma del café recién elaborado?
No se puede negar el alto poder de atracción que tiene esta bebida. Al pasar por una cafetería, es imposible no percibir esa exquisito fragancia que incita a consumirlo.
El café (Género Coffea) es tan antiguo que no se existe un documento escrito con precisión, donde se haya encontrado cuándo fue que específicamente se comenzó a tomar, pero sí se conoce que nació en Etiopía (antigua Abisinia) y su consumo fue extendido por los etíopes a Arabia. Así lo sitúan diversas fuentes encontradas en el siglo XII, allá por los años 1100. En aquel entonces ya se consideraba un estimulante, tomado por los guerreros de Arabia, quienes se dieron cuenta de que en las batallas les daba fuerza y vigor, incluso llegando a pensar que tenía poderes mágicos medicinales.
Por aquellos tiempos y de modo muy similar a la contemporaneidad, el grano era tostado, y despedía un agradable aroma. Moolido y puesto a cocinar con agua, se lo bebía de uno en uno y era tomado en una copa hasta el “fondo blanco”, como se diría hoy.
Su cultivo se extendió en primer lugar hacia Europa. Los indonesios lo llevaron a Asia, y paralelamente con el descubrimiento de las Américas, los colonos lo introdujeron al Occidente del mundo, siendo una planta con tan alta adaptabilidad al clima americano que en la actualidad es la región donde se ubican las mayores plantaciones de cultivo. En fin, su historia es tan rica como su consumo, que a pesar de ser reprobado por los algunos católicos europeos, llegó a convertirse en una bebida de carácter social.
Existen más de 600 géneros, y más de 6000 especies, pero las más significativas dentro del mundo cafetalero son las Arábica (75 % de la producción mundial) y la Robusta, en este orden, e incluso se obtienen blends al mezclarlas. La primera, clasifica como la de mayor calidad y es a su vez la más cara, debido a sus cualidades organolépticas como el gran perfume que expide, su sabor suave – equilibrado – poco agresivo, la sedosidad al paladar e incluso el dulzor. La variedad robusta, por su lado, tiene mayor contenido de cafeína, que la hace sentir un gusto amargo más notable que el café arábica.
Al presente, a nivel mundial es la segunda bebida más consumida después del agua; y clasifica como la segunda mercancía más comercializada después del petróleo. Según la estadística aportada por la Organización Internacional del Café (OIC), Estados Unidos de América es el país másr importador. Brasil es el mayor productor y exportador; y le continúa Colombia, con una comercialización de café 100 % arábiga
Ancestral, virtuosa, estimulante, social, popular, de variados estilos y elevada aceptación, es esta exquisita infusión instalada en todo el mundo, mas su consumo no debe ser abusivo, ya que se obtiene un efecto inverso y perjudicial para el sistema nervioso central, provocado por la cafeína. Se recomienda no exceder las tres o cuatro tazas de café al día.
BENEFICIOS Y VALOR NUTRICIONAL
- Mejora la salud cardiovascular: reduciendo hasta en un 41% las posibilidades de sufrir un infarto de miocardio (siempre y cuando llevemos una vida saludable).
- Reduce los niveles de azúcar en sangre y disminuye a su vez, el riesgo de sufrir diabetes de tipo 2.
- Reduce las posibilidades de sufrir Alzheimer u otras enfermedades neurodegenerativas, como el Párkinson.
- Es un estimulante natural al mejorar nuestro estado de ánimo, así como el físico y reduce los niveles de depresión en casos leves.
- Analgésico natural: para el dolor de cabeza. Al igual que la manzanilla u otras infusiones que tienen este efecto.
- Diurético y laxante: por lo que es ideal para dietas (especialmente si tomamos café verde), para personas que tienen problemas de retención de líquidos o para personas estreñidas.
A la hora de tomarlo hay que tener en cuenta que nuestro estado de salud sea óptimo y no tengamos ninguna patología, momentánea o prolongada en el tiempo, que se pueda ver afectada.
Por ejemplo, las embarazadas no deberían tomar más de una taza de café al día (si es con cafeína), pero pueden tomar café descafeinado; así como tampoco se recomienda si se tiene un día muy estresante, porque no contribuirá a relajarse.
Si estamos en alguno de los casos anteriores y a pesar de todo queremos tomar café, se sugiere consumir de 2 a 3 tazas de café descafeinado en el día.
Curiosidades acerca del café
- Las primeras cafeterías fueron abiertas en Estambul en la década de 1550, y le siguieron Venecia en 1624, París en 1652, Londres en 1692 y así sucesivamente en el resto del mundo hasta la actualidad.
- El país del mundo donde más café se consume por habitante es Finlandia, después, sus vecinos los noruegos
- España, a pesar de su fama por el consumo de esta bebida, sólo ocupa el puesto 19 mundial.
- Argentina consume 1 kg/pers/año, no estando en los primeros lugares del ranking mundial y en este caso no es necesario estar entre los primeros. Se prefiere el café suave y apunta más hacia el café con leche y el café americano.
- El café más antiguo de Argentina fue fundado en el 1858: Café Tortoni, ubicado en la Ciudad de Buenos Aires, cuna de grandes intelectuales y artistas.
- Existe una costumbre en Japón de abrir los conocidos «cafés de gatos», donde la gente va a consumir su taza de café, mientras disfruta de la compañía de felinos.
- El momento del día en el que se consume más café es la mañana, estimándose que el 65 % de los consumidores mundiales lo beben en esta primera parte del día.
- Desde el 2017, la OIC declaró el 1º de octubre como el Día Internacional del Café con el fin de homenajear la bebida y a quienes forman parte de su cadena de elaboración.
El mundo moderno, llegando a los jóvenes millenials y posmillenials, tiende a consumir el café con nuevas modalidades como lo es el take away. También se estila con diferentes fines: café literario, café concert, o simplemente un café entre amigos para compartir, y entre intelectuales para debatir ideas.
Tomado del libro “Aromas y Sabores de Cuba”, les dejo algunas recetas fáciles que se elaboran en esa tierra caribeña, y de la cual provengo, para preparar en casa como un lindo halago directo al paladar de familiares y amigos.
Café Antillano.
- 45 mL café expresso
- 30 mL ron añejo
- 1 cdta. azúcar refino
- Crema de leche batida.
¿Cómo prepararlo?
- Colar café el café expresso.
- Servir caliente en copa o vaso grueso de 175 mL.
- Endulzar al gusto con azúcar o edulcorante.
- Agregar al ron añejo.
- Batir la crema de leche diluida con una cdta de leche. Montar la crema sobre la preparación.
- Acompañar con una galletita dulce o un bizcocho.
Café Aroma de Mujer.
- 45 mL café expresso.
- 15 mL licor de café.
- Canela en polvo.
¿Cómo prepararlo?
- En taza de 60 mL, servir el café expresso recién colado.
- Añadir el licor de café.
- Polvorear una pizca de canela.
- Servir con azúcar y/o edulcorante para agregar al gusto.
Fuentes: https://cafesenork.com, https://www.ocu.org/















