jueves 16 | abril 2026
20.1 C
Buenos Aires

Renovación de autoridades

Recomendadas

Felipe Rodolfo Arella
Felipe Rodolfo Arella
Lic. en Cooperativismo y Mutualismo (UMSA). Magíster en Animación Sociocultural (Universidad de Sevilla). Ex-Presidente del CGCyM. Periodista, docente e investigador especializado en Economía Social y Solidaria, Género y Desarrollo Local.

En una de las clases on-line sobre mutualismo una alumna preguntó acerca de la renovación periódica de directivos y fiscalizadores y si podían producirse inconvenientes en la reelección indefinida de los mismos por parte de los asociados.

Le respondí lo siguiente:

Desde que se organizaron las sociedades los reyes gobernaban las naciones durante todo el tiempo que estaban con vida. Cuando morían el poder del reino pasaba a su heredero y cuando éste moría, a su heredero. Ese sistema hacía que una familia tuviese en sus manos el poder de la nación durante siglos. Veamos algunos ejemplos en el recuadro:

Poderes centenarios
En el mundo antiguo la primera dinastía del imperio persa, la aquemérida retuvo el poder entre 550 aC hasta 331 aC y le siguieron otras familias de duración nada despreciable. Por su parte el imperio egipcio en sus tres mil años de historia tuvo varias familias gobernantes por largos siglos, concluyendo con los Ptolomeo que reinó desde 304 aC hasta 30 aC, concluyendo con Cleopatra.
Ya en Europa, en el período que va desde la Edad Media hasta nuestros días, valgan tres ejemplos:
España: tenemos la dinastía Trastámara que reinó desde 1369 hasta 1555; la dinastía de los Habsburgo desde 1500 hasta 1740 y la de los Borbón desde 1700 hasta ahora, con algunas interrupciones.
Francia: la dinastía de los Carolingios reinó entre 751 y 987; la de los Capeto desde 987 a 1328, la dinastía de los Valois entre 1328 y 1589; la dinastía de Borbón, emparentada con los borbones españoles, desde 1589 a 1774 y desde 1814 a 1824.
Inglaterra y Gran Bretaña: La familia Plantagenet reinó entre 1216 hasta 1399; la familia Hannover desde 1714 a 1901 y la familia Windsor viene reinando desde 1901.

Los gobernantes de esas familias fueron, algunos, brillantes y otros, los más, estúpidos o menores de edad, por los que necesitaban el auxilio de un regente o un primer ministro.

La familia reinante era suplantada por otra cuando ya no tenían herederos o por rebeliones que daban muerte al soberano y a sus familiares cercanos, con lo cual todo quedaba arreglado convenientemente.

Gobiernos de la democracia

Cuando se produjo la Revolución Francesa en 1789, que mató al rey Luis XVI y su familia, apareció el sistema de la democracia moderna, que con distintas alternativas de pérdida y recuperación del poder, estableció que la manera mejor de cambiar los gobernantes era a través del voto del pueblo. Esta nueva modalidad de gobiernos democráticos requería que el gobierno podía ejercerse durante un plazo a limitado, que la reelección de gobernante estuviera acotado y que el poder fuera controlado por un congreso y una justicia independiente.

Este sistema de gobierno democrático tripartito comenzó a aplicarse en distintas organizaciones porque se presume que la voluntad de los miembros que componen la organización, expresada en la elección de su consejo directivo garantizaba una participación alternada de personas capaces para la conducción de la entidad en beneficio de todos sus miembros.

Tanto las mutuales como las cooperativas son organizaciones democráticas, por tradición y por la legislación. Por eso hay períodos establecidos en la ley para la gestión y fiscalización (dos o cuatro años).

Un problema que yo veo es que con gran frecuencia no se produce renovación de autoridades, las que duran en sus cargos más años que los reyes. La ley lo permite cuando dice que los directivos pueden ser reelectos consecutivamente. La argumentación es que no todos los asociados quieren asumir la responsabilidad de dirigir o controlar y que ante la falta de nuevos candidatos hay que reelegir a los que están, siempre democráticamente.

Ninguna persona, con el transcurso de los años mantiene su actividad plena, su preocupación por los problemas de los demás, y, consecuentemente, la entidad pierde vigor, no incorpora nuevos programas de acción y, lo que es peor, las autoridades hacen todo lo posible para quedarse en el cargo y lucir el mismo aunque la entidad languidezca.

La renovación es vigorizante y no significa que el consejero o síndico que no es reelegido en la misma función deba abandonar el órgano directivo o el de fiscalización. Puede ocupar otra función y brindar su experiencia para la buena gestión de la entidad.

Últimas noticias

Córdoba: ya está el temario para la próxima reunión del Consejo de Administración de UCELCA

El encuentro está previsto para el jueves 23 de abril, desde las 10.00 hs., en la sede administrativa de...

Noticias relacionadas