La caída del consumo de vino, la reducción de la superficie cultivada y la desaceleración del comercio internacional atraviesan a la vitivinicultura argentina. En ese contexto, el sistema cooperativo vitivinícola logró sostener la actividad y consolidarse como uno de los principales pilares económicos y sociales del sector en Mendoza.
Así lo refleja el Informe de Impacto Económico del Cooperativismo Vitivinícola de Mendoza, presentado por la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (ACOVI) en Coninagro, que muestra con datos concretos el peso del cooperativismo en la producción, elaboración y comercialización del vino, aun en un escenario adverso para el consumo.
La Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas presentó en Coninagro el Informe de Impacto Económico del sistema cooperativo vitivinícola de Mendoza, un estudio elaborado por el economista Daniel Rada. De la actividad participaron el presidente de Acovi, Fabián Ruggieri; el gerente de la entidad, Nicolás Vicchi; el vicepresidente de Coninagro y miembro de Fecovita, Marcelo Federici; el presidente de Coninagro, Lucas Magnano; y el consejero Roberto Vázquez.

El informe señala que el cooperativismo vitivinícola aporta $184.430 millones en Valor Agregado, lo que representa cerca del 30% de la industria vitivinícola mendocina. Además, las cooperativas nucleadas en Acovi concentran el 3,4% del Producto Bruto Geográfico (PBG) de Mendoza, en una actividad que en su conjunto explica el 12,4% del PBG provincial.
Durante la presentación, el presidente de Acovi, Ing. Fabián Ruggieri, destacó la magnitud de los resultados: “Los consejeros que han visto el informe quedaron muy conformes. Son datos absolutamente contundentes de lo que nosotros preveíamos que representaba el sistema cooperativo. El 3,4% del PBG provincial es un número que incluso supera a sectores como la logística en Mendoza”. Además, subrayó que “frente al difícil momento que atraviesa la vitivinicultura, los datos nos muestran que la economía de escala es el camino para hacerle frente a los desafíos que tenemos como sector”.
Por su parte, el gerente de Acovi, Dr. Nicolás Vicchi, remarcó el rol estratégico del modelo cooperativo para los productores: “El cooperativismo es un modelo empresario eficiente que otorga previsibilidad y estabilidad al viticultor, permitiéndole integrarse a una cadena de valor que no solo genera empleo, sino que también aporta al entramado económico y social de las economías regionales”. En ese sentido, agregó que “estos datos sirven como insumo para poder incentivar con políticas públicas la integración de las cadenas productivas, permitiendo a los productores adecuarse a las demandas del mercado”.
El estudio también destaca el impacto social del sistema cooperativo, que genera más de 10.000 puestos de trabajo entre producción primaria y elaboración, con una masa salarial que supera los $72.000 millones, además de un aporte fiscal de más de $15.000 millones en impuestos municipales, provinciales y nacionales.
Desde Acovi y Coninagro coincidieron en la necesidad de seguir fortaleciendo el sistema cooperativo vitivinícola, en un contexto marcado por la caída del consumo y la presión sobre la rentabilidad del productor. En ese marco, remarcaron la importancia de impulsar políticas públicas que acompañen al sector, promuevan la integración de la cadena de valor y sostengan el empleo en las zonas productivas de Mendoza.
Fuente: losandes















