A comienzos del presente año, la entidad nacida en Bahía Blanca inició el desarrollo de un sistema propio de cajas de autocobro, con el objetivo de incorporar nuevas alternativas de atención que permitan mejorar y agilizar el servicio a los consumidores, reducir los tiempos de espera y, al mismo tiempo, alcanzar una adecuada relación entre calidad de atención, productividad y costos operativos. En agosto se concretó la primera prueba en condiciones reales de funcionamiento en una de sus sucursales en la que se instalaron dos puestos de autocobro que pueden ser utilizados por los asociados que realizan compras de hasta 15 artículos.
Hubo que revisar procedimientos para procurar la simplificación de la experiencia para el consumidor y al mismo tiempo mantener adecuados niveles de control y resguardo del patrimonio de la Cooperativa.
En las primeras semanas de su puesta en marcha la experiencia está siendo sumamente positiva ya que el software desarrollado es simple y amigable para el usuario, por lo que rápidamente los asociados se han adaptado a esta nueva tecnología que la Obrera trasladará próximamente a otras sucursales.
Fuente: FACC















